martes, 20 de enero de 2009

Entre les murs (La clase)


Dirección: Laurent Cantet.
Guión: François Bégaudeau, Laurent Cantet, Robin Campillo.
Producción: Carole Scotta, Caroline Benjo.
Fotografía: Pierre Milon.
Año: 2008.
País: Francia.

El pasado jueves tuve la oportunidad de asistir al preestreno pamplonés de "Entre les murs" (La clase) definitivamente no vuelvo a un cine español hasta que se instale la V.O.S. (versión original subtitulada) creo que hasta había descoordinación, emitían sonidos con la boca cerrada.

Pero este no es el tema que nos ocupa, los que hayamos tenido la suerte de ver ha fecha de hoy "Entre les murs" sabemos que fuimos uno privilegiados. El cine francés ha tenido una buena cosecha en 2008 y a España nos están llegando pequeños retazos ligeramente afrutados y con aroma a roble americano, a destacar "L' heure d'été" o "La Question humaine".
Así nos encontramos ante un film muy trabajado que trata de narrar, desde un prisma objetivo cuasidocumental, la convulsa vida de las aulas parisinas de extrarradio. Tema muy de actualidad en Francia por la moda de quemar coches.

Lo interesante de esta película es que el caso francés de la educación es algo distinto al del resto de países de su entorno, la multiculturalidad es la orden del día, y al mismo tiempo que se grita "Alle les Blue" se cantan los goles de Costa de Marfíl en la Copa de África. Por eso el director apuesta por los planos cortos, los ángulos rectos y la tensión de las miradas, en resumen, los que hablan son las personas, no el guión.
Porque si por algo se caracteriza esta película es por su absoluta libertad interpretativa, el rodaje se preparó mediante la improvisación, personajes reales, el protagonista es el propio escritor de la novela en que se basa el film, François Bégaudeau, todo orquestado para que hasta la más excesiva realidad sea creíble.

Aunque de fondo se traten temas universales, porque la adolescencia es un conflicto global en todas las culturas. Así vemos como se enfrenta un modelo caduco de educación con la realidad de la calle, contra una juventud siempre inconformista, la identidad tradicional francesa con la cultura coránica y subsahariana, los padres contra los hijos y el tópico del emigrante trabajador y la segunda generación caprichosa e inadaptada.

En el fondo, una película muy completa, que provoca, y debe provocar, un debate para que no caigamos en los errores que se cometieron con nosotros, que debe concienciar en que; sin cultura, y sin alguien que te la ponga en bandeja (en este caso el profesor), no seremos nunca libres.


Que no se repita esta frase:
-Bueno, ¿y tú qué has aprendido?
-Yo no he aprendido nada...

Mi nota 7,5