sábado, 1 de agosto de 2009

"Up"


De todas las películas de la productora Pixar, "Cars", "Bichos", "Ratatouille", posiblemente la más transcendental y elaborada es WALL-E, un film revolucionario en cuanto a imagen e historia, que superó la barrera que pesa sobre el cine de animación y caló hondo en todo el mundo. Las otras tres citadas antes, tienen un mensaje familiar mucho más evidente y sencillo. La que nos ocupa, "Up" está a medio camino entre el existencialismo de "WALL-E" y la diversión de "Cars".

Con una imagen muy cuidada, tierna y de vivos colores "Up" se convierte efectivamente en una película para todos, cargada de humor y momentos emotivos. Buscando esa visión infantil que se logra superando todas las barreras de la realidad, con elementos como los perros que hablan o la casa volante. Especialmente divertida es aquella escena de "batalla geriátrica" entre el abuelo cascarrabias Carl y el héroe de su infancia, Charles Muntz, uno armado con una espada y el otro con un bastón.


A pesar de estos elementos destacables, y de contar con un inicio fuerte y prometedor (homenaje al cine mudo, a una época perdida y, quizá, a WALL-E) la construcción de los personajes resulta un poco pobre y acaba resultando previsible. La acción acaba desarrollándose a trompicones, sin un sentido lógico y escasamente justificadas, aunque repito, para el público más joven sigue manteniendo un guión de frases ingeniosas y momentos de gran fuerza.

De esta manera el público infantil (su target) disfrutará de una película que termina siendo un homenaje a las películas clásicas de aventuras, intrépida y excitante, mientras el resto de espectadores nos quedamos con un mensaje sencillo y sin profundidad que pretende ser una alegoría de la amistad, el respeto y el valor de cada persona. Incluyendo una pequeña colleja al divorcio y la familia desestructurada.