domingo, 27 de septiembre de 2009

Festival de San Sebastián 2009: reflexiones finales



Domingo 27 de septiembre. Por fin, he dormido más de 5 horas en mi propia cama. El ritmo exagerado que llevábamos en San Sebastián prometía volvernos locos y, también, directores de una película pretenciosa al estilo de "El árbol". Perdón por adelantar una reflexión malhumorada antes de tiempo.

La edición 57 del Festival de cine de San Sebastián venía determinada por la supresión de un día de competición. Eso afectó en nuestro Jurado joven con más jornadas de 4 proyecciones, lo cual es pesado y mina el espíritu cinéfilo de muchos, sobre todo si las películas son absurdas -como así fue a veces-. Además, por mi parte, no entiendo muy bien la necesidad de realizar una retrospectiva sobre Richard Brooks. Bien que dirigió "La gata sobre el tejado de zinc", y que manejó con soltura la adaptación cinematográfica de obras literarias; pero su filmografía está plagada de obras mediocres. Además, la organización borró una retrospectiva, porque el año pasado fueron tres (Mario Monicelli, Japón en negro y Terence Davies).

El espectador (y yo como jurado joven) nota la ausencia de proyecciones, pero lo que de verdad percibe, es un nivel más bajo en las películas, respecto a otras ediciones. En los rondos de espectadores que había en la puerta del Kursaal se comentaban las películas, se criticaban y en las afirmaciones se notaba esa bajada de competitividad; pero las discusiones muchas veces cuestionaban el porqué de la selección de una u otra película. Incluso en la prensa, los críticos de cine no lanzaban dardos sólo al director, guionista o actor paria de turno; algunos, como Carlos Pumares (periódico La Razón) se preguntaban "¿Por qué forma parte del programa del Festival?" Esta afirmación se dirigía, en concreto, al film "La mujer sin piano" de Javier Rebollo, protagonizada por Carmen Machi.


La película del señor Rebollo ganó en abucheos y silbidos, y en espectadores que salen corriendo de la sala porque se han dejado el pollo en el horno. No fue este el único caso en la Sección Oficial, la película "I came from Busan", por ejemplo, recibió un cero como nota del diario Gara. En nuestra sección, en el Jurado joven, ocurrió lo mismo. La comparación, respecto a calidad, con el año anterior, es espeluznante; el filtro de películas, muy mediocre (en el caso de que sea verdad que seleccionan lo mejor, hecho que quedó en evidencia durante el certamen). Si en 2008 se nos iluminaron los ojos con óperas prima de la calidad de "Thomas", "Hunger", "Amateurs", "El truco del manco"; este año pocas películas han estado a la altura. Mis favoritas han sido: "77 doronship", "Desperados on the block", "Huit fois Debout", "Ilusiones ópticas", "10 to 11".

La gran diferencia se encuentra en la sección Horizontes Latinos, un apartado que -este año- ha lastrado al Festival. Este hecho me hace reflexionar sobre lo idóneo que es convertir a San Sebastián en la puerta a Europa de Latinoamérica. En mi opinión, es beneficioso porque compartimos una cultura común, pero no a cualquier precio. No se debe seleccionar un film por cumplir con cierto carácter paternalista: las películas malas son malas aquí y en la China popular (y mejor no hablar de "Season in the sun", el petardo cinematográfico traido de Oriente).

El pasado año vimos buenas películas en Horizontes Latinos, obras como "Parque vía", "La vida loca"(un recuerdo desde aquí a Christian Poveda), "Perro come perro" (muy buena película de acción) e "Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo". En cambio, esta edición hemos tenido que aguantar desvaríos como "Sin nombre", "Daniel y Ana" (que quedó segunda, y es una obra morbosa sobre el incesto), "El árbol" (una obra que merece un aparte: tan absurda es que me dolía la mandíbula al reir) y "Contracorriente" (no la vi, pero confío en mis fuentes).

Aún así, con un plantel enorme de películas pretenciosas y sobrevaloradas, en el Jurado joven supimos acertar al seleccionar como vencedora a "Los niños de Diyarbakir". Una obra maestra, que se aleja de maniqueísmos. En ese aspecto, yo la comparo con "Slumdog Millonaire", porque también habla de niños en situación de desamparo. Felicito a su director, Miraz Bezar, y deseo que nos reencontremos, más veces, en las salas de cine.

Por último, quiero cerrar con todos los galardones que ayer se entregaron en San Sebastián:
- Concha de oro, mejor película: "City of life and death" (ningún pero, no la vi, aunque la favorita era "El secreto de sus ojos", que recibió la ovación más larga del Festival).
- Concha de plata, mejor director: Javier Rebollo por "La mujer sin piano" (película pretenciosa, onanista -sí, se puede hacer una película onanista-, que recibió abucheos durante la entrega del premio -donde el director iba armado con ganas de explicar su trabajo, pero se contuvo, según demuestra su cara de odio).
- Concha de plata, mejor actor: Pablo Pineda por "Yo, también" (muy merecido).
- Concha de plata, mejor actriz: Lola Dueñas por "Yo, también".
- Mejor fotografía: "City of life and death".
- Mejor Guión: "Blessed".
- Premio especial del Jurado: "Le refuge"
- Nuevos directores: "Le jour où Dieu est parti en voyage"
- Mención especial: "Sammen/Together".
- Horizontes: "Gigante" (comparto la decisión, aunque "77 doronship" también lo merecía).
- Mención especial: "Francia".
- Jurado de la juventud: "Los niños de Diyarbakir".
- Premio TCM: "Precious".
- Premio TCM Europa: "Desert Flowers".

- Si alguien ha llegado hasta aquí, y todavía le sobra tiempo, puede ver en la página de RTVE un video resumen del Festival en el que salimos los 9 amigos que fuimos como Jurado Joven. Aparecemos en el minuto 17 (como señala Kowagunga), en el reportaje del día a día, en la jornada quinta: es el video llamado "Ceremonia de clausura del Festival"