miércoles, 30 de septiembre de 2009

"Das Weisse Band", escalofriante Haneke



No conozco el cine de Michael Hanenke, no he visto ninguna de sus anteriores obras, ni siquiera alguna de las dos versiones de "Funny Games" (el nombre ya por si sólo es perturbador) pero creo comprender el complejo universo que hay en su mente, al menos en "Das Weisse Band" pude disfrutar de una buena porción de él. En Haneke no hay violencia, no hay un exagerado suspense, apenas hay una acción clara y evidente, pero todas esas carencias intencionadas las suple creando un ambiente cinematográfico autenticamente perturbador. Y no creo que hoy día haya nadie capaz de hacer algo semejante, aunque hace no mucho tiempo un vizcaino como hoy casi olvidado como Víctor Erice supo transmitirme las mismas sensaciones.


En "Das Weisse Band" ("La cinta blanca") Michale Haneke nos situa en un minúsculo pueblo alemán en los albores de la I Guerra Mundial, un mundo anclado en el pasado y en las tradiciones, donde apenas existen avances tecnológicos y se vive en un régimen cuasifeudal. A través de la narración del maestro del pueblo vamos descubriendo una serie de macabros acontecimientos que ocurren en esta sociedad en un espacio muy corto de tiempo y que acaba por transformarla y sacar a relucir sus viejos odios y rencillas.

Esta película llegó a San Sebastián con la Palma de Oro de Cannes de esta última edición bajo el brazo y, aún a riesgo de parecer impulsivo, debo reconocer que me parece totalmente justificada. Porque el director es capaz de reflejar con unos pocos pero impactantes trazos una sociedad donde impera el mal, las reglas del premio/castigo y el ojo por ojo. Un mundo carcomido por el odio, donde los personajes se sienten oprimidos y frustrados y deben sacar su ira adelante con violencia. El propio título de la película, esa banda blanca, hace referencia a la inocencia y la pureza perdida, al menos desde el punto de vista del puritanismo más extremo.



Hay casos realmente impactantes durante la película, como aquel interrogatorio al que es sometido el hijo del pastor para descubrir si se masturba, siendo el momento clave del film cuando la baronesa describe el pueblo como un lugar lleno de odio y de personas malvadas pero del que se puede escapar. Sin duda el mérito del film está en esas descripciones, en la violencia que transmiten los diálogos y las situaciones. Aunque otra de las razones de su fuerza es el trabajo de cásting de actores, porque todos ellos saben dar a su personaje un punto de maldad tan humana que sobrecoge sin dejar de parecernos real.

No dejo de pensar en que seguramente en la cabeza de Michael Haneke esta película representa una intensa investigación sobre las causas más profundas del estallido de violencia tan salvaje e irracional que fue la I Guerra Mundial.

Dice Haneke que no tiene miedo a irritar o aburrir al público con sus películas. Soy consciente de que mucha gente encontrará esta película aburrida, pero también asumo que nadie saldrá del cine sin antes haberse planteado muchas dudas sobre la vida y la muerte, la justicia o el mal. Da que hablar y que pensar.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Crónica visual del Festival de San Sebastián


Antes de cerrar la página de recuerdos -y pasar a la de reseña cinematográfica- quiero incluir unas pocas fotografías curiosas sobre el festival:








En orden descendente:
Cabecera: payasos con publicidad en la puerta del Kursaal
1º- Pablo Agüero, director de "77 doronship", con Guille.
2º- El encuentro esperado, el dúo Álex: el señor Álex de la Iglesia y, nuestro antiguo compañero de blog, Álex Ortega.
3º- Xabi Molia y Julie Gayet (sujeta el micrófono), director y actriz, respectivamente, de "Huis fois debout".
4º- Miraz Bezar (izq.) y Hakan Karsak (centro) -la tercera persona no sé quién es- director y actor de "Los niños de Diyarbakir" ("The Children of Diyarbakir", ganadora del premio de la juventud).
5º- El actor Hakan Karsak (izq.) mira a cámara, desconozco la identidad de la otra persona.
6º- Sonia Couch (izq.) y Alicia Laguna, las actrices de "Norteado"
7º- Las dos actrices citadas con anterioridad y, a la derecha del todo, el director Rigoberto Pérezcano (el hombre de en medio también es un misterio).
8º- Por último, Dario Yazbek Bernal y Michel Franco, actor y director de "Daniel y Ana". Película que encabezó las votaciones hasta que vimos "Los niños de Diyarbakir", que fue la ganadora. En mi opinión, una película morbosa sobre el incesto, que aspira a impresionar al público pero que se queda en una obra menor, sin apenas profundidad psicológica.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Festival de San Sebastián 2009: reflexiones finales



Domingo 27 de septiembre. Por fin, he dormido más de 5 horas en mi propia cama. El ritmo exagerado que llevábamos en San Sebastián prometía volvernos locos y, también, directores de una película pretenciosa al estilo de "El árbol". Perdón por adelantar una reflexión malhumorada antes de tiempo.

La edición 57 del Festival de cine de San Sebastián venía determinada por la supresión de un día de competición. Eso afectó en nuestro Jurado joven con más jornadas de 4 proyecciones, lo cual es pesado y mina el espíritu cinéfilo de muchos, sobre todo si las películas son absurdas -como así fue a veces-. Además, por mi parte, no entiendo muy bien la necesidad de realizar una retrospectiva sobre Richard Brooks. Bien que dirigió "La gata sobre el tejado de zinc", y que manejó con soltura la adaptación cinematográfica de obras literarias; pero su filmografía está plagada de obras mediocres. Además, la organización borró una retrospectiva, porque el año pasado fueron tres (Mario Monicelli, Japón en negro y Terence Davies).

El espectador (y yo como jurado joven) nota la ausencia de proyecciones, pero lo que de verdad percibe, es un nivel más bajo en las películas, respecto a otras ediciones. En los rondos de espectadores que había en la puerta del Kursaal se comentaban las películas, se criticaban y en las afirmaciones se notaba esa bajada de competitividad; pero las discusiones muchas veces cuestionaban el porqué de la selección de una u otra película. Incluso en la prensa, los críticos de cine no lanzaban dardos sólo al director, guionista o actor paria de turno; algunos, como Carlos Pumares (periódico La Razón) se preguntaban "¿Por qué forma parte del programa del Festival?" Esta afirmación se dirigía, en concreto, al film "La mujer sin piano" de Javier Rebollo, protagonizada por Carmen Machi.


La película del señor Rebollo ganó en abucheos y silbidos, y en espectadores que salen corriendo de la sala porque se han dejado el pollo en el horno. No fue este el único caso en la Sección Oficial, la película "I came from Busan", por ejemplo, recibió un cero como nota del diario Gara. En nuestra sección, en el Jurado joven, ocurrió lo mismo. La comparación, respecto a calidad, con el año anterior, es espeluznante; el filtro de películas, muy mediocre (en el caso de que sea verdad que seleccionan lo mejor, hecho que quedó en evidencia durante el certamen). Si en 2008 se nos iluminaron los ojos con óperas prima de la calidad de "Thomas", "Hunger", "Amateurs", "El truco del manco"; este año pocas películas han estado a la altura. Mis favoritas han sido: "77 doronship", "Desperados on the block", "Huit fois Debout", "Ilusiones ópticas", "10 to 11".

La gran diferencia se encuentra en la sección Horizontes Latinos, un apartado que -este año- ha lastrado al Festival. Este hecho me hace reflexionar sobre lo idóneo que es convertir a San Sebastián en la puerta a Europa de Latinoamérica. En mi opinión, es beneficioso porque compartimos una cultura común, pero no a cualquier precio. No se debe seleccionar un film por cumplir con cierto carácter paternalista: las películas malas son malas aquí y en la China popular (y mejor no hablar de "Season in the sun", el petardo cinematográfico traido de Oriente).

El pasado año vimos buenas películas en Horizontes Latinos, obras como "Parque vía", "La vida loca"(un recuerdo desde aquí a Christian Poveda), "Perro come perro" (muy buena película de acción) e "Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo". En cambio, esta edición hemos tenido que aguantar desvaríos como "Sin nombre", "Daniel y Ana" (que quedó segunda, y es una obra morbosa sobre el incesto), "El árbol" (una obra que merece un aparte: tan absurda es que me dolía la mandíbula al reir) y "Contracorriente" (no la vi, pero confío en mis fuentes).

Aún así, con un plantel enorme de películas pretenciosas y sobrevaloradas, en el Jurado joven supimos acertar al seleccionar como vencedora a "Los niños de Diyarbakir". Una obra maestra, que se aleja de maniqueísmos. En ese aspecto, yo la comparo con "Slumdog Millonaire", porque también habla de niños en situación de desamparo. Felicito a su director, Miraz Bezar, y deseo que nos reencontremos, más veces, en las salas de cine.

Por último, quiero cerrar con todos los galardones que ayer se entregaron en San Sebastián:
- Concha de oro, mejor película: "City of life and death" (ningún pero, no la vi, aunque la favorita era "El secreto de sus ojos", que recibió la ovación más larga del Festival).
- Concha de plata, mejor director: Javier Rebollo por "La mujer sin piano" (película pretenciosa, onanista -sí, se puede hacer una película onanista-, que recibió abucheos durante la entrega del premio -donde el director iba armado con ganas de explicar su trabajo, pero se contuvo, según demuestra su cara de odio).
- Concha de plata, mejor actor: Pablo Pineda por "Yo, también" (muy merecido).
- Concha de plata, mejor actriz: Lola Dueñas por "Yo, también".
- Mejor fotografía: "City of life and death".
- Mejor Guión: "Blessed".
- Premio especial del Jurado: "Le refuge"
- Nuevos directores: "Le jour où Dieu est parti en voyage"
- Mención especial: "Sammen/Together".
- Horizontes: "Gigante" (comparto la decisión, aunque "77 doronship" también lo merecía).
- Mención especial: "Francia".
- Jurado de la juventud: "Los niños de Diyarbakir".
- Premio TCM: "Precious".
- Premio TCM Europa: "Desert Flowers".

- Si alguien ha llegado hasta aquí, y todavía le sobra tiempo, puede ver en la página de RTVE un video resumen del Festival en el que salimos los 9 amigos que fuimos como Jurado Joven. Aparecemos en el minuto 17 (como señala Kowagunga), en el reportaje del día a día, en la jornada quinta: es el video llamado "Ceremonia de clausura del Festival"

viernes, 25 de septiembre de 2009

"El baile de la Victoria": Proyecto total


El nuevo trabajo del oscarizado Fernando Trueba ha sido recibido en el Festival de San Sebastián con una frialdad inusitada para un director español de reconocido prestigio como Trueba. Uno de los mayores errores que se achacan a "El baile de la Victoria" es su inconsistencia narrativa, y es lógico, porque Trueba ha intentado crear una película de dimensiones descomunales, que trata numerosas tramas y subtramas, y que intenta ser un homenaje a muchos géneros cinematográficos, como el cine de gangsters o el de aventuras.
A pesar de todo, debo decir que "El baile de la Victoria" me gustó. Incluso su extenso metraje anima al espectador a seguir viéndola, en lugar de desanimarle.

En este punto hago una obligada referencia a Antonio Skármeta, escritor del libro homónimo (Premio Planeta) en que se basa la película y que es asímismo el autor de "El cartero de Neruda." Por tanto estamos ante una adaptación de un libro, que, en mi opinión, siempre será más incompleta que la propia novela. Al menos en la película, se nos muestra, en un Chile que intenta recuperarse de la dictadura, a una serie de personajes marginales que intentan salir adelante y superar sus traumas. Un ex convicto que busca recuperar a su familia, una bailarina sordomuda y huerfana y un chorizo de poca monta.



Llevaba Trueba más de 7 años sin hacer ficción, fue el "El embrujo de Shangai" su última película, estrictamente hablando. "El baile de la Victoria" recuerda mucho, por sus técnicas narrativas, a una novela, de aventuras, de gangsters, de bajos fondos, impactante y delicada. Que parte de una historia de amor y superación y va extendiendo sus ramas a temas como el perdón, la reconciliación y la memoria, con el brutal transfondo de la dictadura chilena.



Aparte de una buena historia, ya he dicho que en ocasiones resulta en exceso enrevesada, son los personajes el verdadero valor de este film. Porque Fernando Trueba ha sabido crear en esta obra una serie de personajes solitarios, como compartimentos estancos, que tienen importancia por sí mismos pero que se magnifican cuendo se relacionan entre ellos. De tal forma que los papeles de Ricardo Darín, Abel Ayala y Miranda Bodenhöfer son un regalo para los actores.

Un cuento preciosista y delicado trenzado a la antigua usanza y que sin embargo es incapaz de crear una historia con sentido.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Inglorious Basterds: Tarantino se reinventa



Los primeros comentarios ya auguraban una buena gamberrada tarantiniana, incluso el trailer es muy potente, pero de todos los rumores que rodean el más veraz era: "Hay que verla en versión original," y era verdad, la mayor parte de los grandes detalles de esta película, que implica en su trama a franceses, italianos, alemanes, radican en sus matices y acentos.



Debo reconocer que iba con muchos prejuicios a ver "Inglorious Basterds", "Death proof" tenía mucho de gamberrada de andar por casa, y sin embargo salí encantado de la última película de Quentin Tarantino. Porque el estadounidense lleva reinventándose desde sus inicios, sorprendió con "Jacky Brown", con Kill Bill, obras de temáticas distintas pero con un componente común, violencia. En "Inglorius Basterds" no falta violencia, pero las técnicas narrativas, el guión y la propia historia es novedosa y fresca. Un film hecho con múchisima delicadeza en los planos y una excelente fotografía.


Con una estética pop y ochentera como base, el film de Tarantino deambula por frases geniales y situaciones espectaculares para terminar con un summum de violencia que deja ojiplático al espectador. Aunque sin duda, más allá del guión, lo mejor de la película son sus personajes, esos "bastardos", soldados judíos mata-nazis, donde destaca el papel genial de Brad Pitt, pero sobre todo el caza-judíos de Christoph Waltz.

Quizá el mayor logro del director es el de saber compaginar dos historias distintas que parecen tener poco en común, aunque en ellas abundan los personajes con ansias de venganza, que esconden un pasado muy presente y que acaba volviéndose contra la realidad. Son personajes perdedores, que buscan un pequeño momento de gloria para cerrar sus heridas

domingo, 20 de septiembre de 2009

"Wathever works": Allen recupera la comedia


Desde que Woody Allen no sale en sus películas ("Scoop") el espectador se queda con la sensación de que falta algo, en contraposición Allen lleva mucho tiempo desplegando características suyas en sus personajes de ficción, incluso diría que muchos de estos papeles han configurado al actual Woody Allen. Sea como fuere, Larry David, protagonista de "Whatever Works" nos recuerda el Allen más maniático y excéntrico de tiempos mejores.

Muchos coinciden ya en afirmar que con "Whatever Works" Woody Allen ha retomado su sello más personal, el de la comedia pura y dura, con guiones eléctricos, frases cargadas de inteligencia y humor y personajes tan patéticos como humanos.


Partiendo de un Larry David excepcional e ingenioso, la película cuenta una historia sobre personas inocentes, típica clase media americana, que viven atrapados en vidas que no son las suyas y que son incapaces de ser felices porque no son ellos mismos. A través de la razón y principalmente la suerte descubrirán que pueden ser felices si dejan salir su yo interior en una ciudad abierta como Nueva York, por muy contradictorio que pueda parecerles.

Esta trama tan supuestamente profunda y compleja se subyace con la comedia Allen de diálogos ácidos y personajes cínicos. Y ésta es la fuerza de la película, el humor, porque el resto de la historia es tan descabellada como previsible y puede que a algún espectador riguroso no llegue a convencerle. Pero por lo menos hemos recuperado al Allen de la mejor comedia, esto no es Billy Wilder, pero va por buen camino.



Cabe sobre todo encomiar el uso de formas narrativas complejas, poniendo a Larry David de narrador consciente, ya que sabe que está contando una historia, llegando incluso a "romper la cuarta pared", es decir, hablar con el espectador de tú a tú y reflejar que aquello es una película sobre él.

viernes, 18 de septiembre de 2009

1º día en San Sebastián

Primer día de Festival, después de superar la burocracia estricta -y muy seria- para conseguir la acreditación, hemos visto "Whatever works" de Woody Allen y el film "Sin nombre".

El director neoyorkino ha recuperado la comedia ingeniosa y su espíritu originiario -sin pretensiones comerciales (vease "Vicky Cristina Barcelona")-. La presencia de Larry David en el plantel: cómico, guionista de "Seinfeild" y director de "Curb your enthusiams" ayuda a este efecto. Además, se nota que su personalidad ha influido en el resultado final porque el guión se construye a través de hipocondría, diálogos rápidos y una presencia en pantalla que emula la del propio Woody Allen.

La trama -clásica- junta a un científico anciano, cínico y existencialista, con una joven sureña, corta de entendederas y muy inocente. Larry David se convierte en el alter ego de Allen en la pantalla y la comedia deriva en una serie de secuencias extravagantes que conducen a un giro de guión final, habitual en la filmografía del director.

Señores, Woody Allen ha vuelto, y no ha olvidado su mejor forma de trabajar.

Además, y por seguir un orden cronológico, a las 19.00h vimos un film del apartado "Horizontes Latinos": "Sin nombre". Intenta explicar el viaje en tren que hacen los inmigrantes suramericanos para llegar a EE.UU, y a esto se une una historia paralela sobre las maras. El guión no era más que un cambio de escenario para una historia de amor imposible. Una película que camufla una trama manida con un fondo social inutil en la obra.

Por último, a las 24.00h, pudimos ver "Inglorius Bastards" de Quentin Tarantino. Es un trabajo atípico en el director ,aunque sí, hay violencia y diálogos bien construidos, porque el guión está fragmentado en dos historias que dan dos películas distintas. Además, construye la trama por capítulos, y apenas hay ritmo entre las partes. En mi opinión, en esta etapa de su carrera se ha acomodado en los éxitos y ha olvidado su espíritu independiente y que daba historias bien narradas. Quentin Tarantino hace una gamberrada de película, con vísceras y matanzas, que seguro que será imitada por las generaciones futuras: un mal maestro, en mi opinión

Rumbo a Donosti




Hoy por fin ha comenzado el Festival de Cine de San Sebastián y, después de tanto hablar sobre él en este blog, partimos (Dani y yo) hacia Donosti para intentar disfrutar al máximo y, si es posible, superar el record del año pasado de 35 películas en 8 días.

Con un poco de suerte hoy podremos ver "Wathever Works" e "Ingloriuos Basterds", quien sabe, a lo mejor también están por ahí Brad Pitt, Angelina Jolie y Woody Allen.

Me consta que Josemi Sánchez e Iñaki Mayora también estarán este viernes en la capital guipuzcoana, nos veremos.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Ian McKellen, Premio Donostia


El Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha otorgado el Premio Donostia al actor inglés Ian McKellen en reconocimiento a su larga trayectoria tanto en cine, televisión y teatro.

El actor de 70 años ve así galardonada una vida dedicada a la interpretación que le ha reportado dos nominaciones a los Oscar, una de ellas por su magnífica representación de Gandalf en la trilogía de "El señor de los anillos", de Peter Jackson, papel que seguirá desempeñando en "El Hobbit". Además en 1998 consiguió en San Sebastián la Concha de Plata al Mejor Actor por "Gods and Monsters"

Pero sobre todo el Festival destaca su capacidad para intercalar papeles de Hollywood, como en "X-Men", con obras de teatro de autores como Shakespeare.

Nota de prensa

Waterworld



Todo el mundo lo comenta, está en la calle. Seguramente ya te habrás enterado, pero yo te lo recuerdo:

Si disfrutaste con "El mensajero del futuro", no te pierdas "Waterworld"

Este 14 de septiembre después del Intermedio, en la Sexta, "Waterworld".

Que lo disfrutes.

martes, 8 de septiembre de 2009

Basura blanca: "El mensajero del futuro"



Esta entrada está dedicada al señor José Miguel Sánchez, de quien sospecho está detrás de la emisión por parte de TVE de "El mensajero del futuro", una película tan mala que se merece un homenaje. Gracias Txemi por las miles de cartas que enviarías a RTVE para que la programasen.

Alguien debería dar las gracias a Kevin Costner por su dilatada a la par que patética carrera como director de cine, porque si no fuese por él y sus deleznables "El mensajero del futuro" y "Waterworld", no sabríamos lo que es el buen cine.

Cuando yo era pequeño "El mensajero del futuro" era de mis películas favoritas, la echaban cada seis meses y, que demonios, era infantilmente entretenida. ¿Y qué hace tan mala a esta película? Empezemos por el argumento:

En un postapocalíptico año 2013 (a la vuelta de la esquina) los EEUU están hundidos en el caos y la anarquía y, guiados por el imperio del más fuerte y el feudalismo, se dejan gobernar por un haragán y cuatro desarrapados que imponen su ley a sangre y fuego. Pero un rebelde Kevin Costner liderará a un tropa aún más patética de leales servidores de la Administración central, es decir, de carteros, para recuperar la libertad y la democracia.


No me digan que no es genial, que el mismo tipo que te trae la factura del banco y las amenazas de Hacienda sea capaz de convertirse en un héroe que guíe en la lucha de los buenos para derrotar a los malos. Ya lo dice la Biblia: "Los carteros heredarán la tierra".

Y luego están esas interpretaciones, ese Kevin Costner intentando imitar al peor Bruce Willis, y ese guión, salpicado de frases tópicas personajes peor construidos que los de una telenovela de Antena 3. Quede para el recuerdo la breve pero intensa aparición del músico Tom Petty, dejando para el recuerdo uno de esos diálogos infames que cité antes:

Kevin Costner: ¡Eh! Usted es famoso.
Tom Petty (Dirigiéndose al cartero, ya por entonces héroe de la revolución): Sí, antes lo era. Oiga, usted si que es famoso ahora.




¿Quieren ver una película mala a la par que ridícula? No lo duden, ésta es su elección.

lunes, 7 de septiembre de 2009

"Ghost Dog" de Jim Jarmusch (I)


... Trata de un negro samurai que es asesino a sueldo

Jim Jarmusch es la imagen que define el término "cineasta independiente". En la entrevista del último número de Cahiers du Cinema España se muestra cómo este autor rompe con las convenciones fijadas para cualquier producción. El director de "The limits of control" habla, por ejemplo, sobre la escritura de ese guión: "Para mí, un guión es sólo un mapa que se crea de antemano que debe crecer a medida que trabajamos. De algún modo he enfatizado este concepto en esta película".

"Ghost Dog: The Way of the Samurai
" es una película que encaja bien en el esquema narrativo de Jarmusch. Incluso la sinopsis puede explicarse como la sucesión de anécdotas que sufre un personaje. Así, la historia avanza según las acciones de Forest Withaker: un samurai que sirve como asesino a sueldo a su "maestro". Él es un asesino visto con la óptica moderna, pero se ciñe al código de los samurais y acata las órdenes de su jefe; en verdad, es un guerrero. El protagonista es anacrónico y su personalidad es surrealista, por ello, comparte el mismo molde con los protagonistas de la filmografía de Jarmusch. Además, es un hombre marginal, que vive en un tejado y que sólo se comunica con palomas mensajeras. Si a esto añadimos que los hechos ocurren en una urbe norteamericana, ya vemos muchos rasgos importantes del director.

Otro detalle básico de Jim Jarmusch es la mezcla de idiosincrasias, culturas y razas, que existe entre sus personajes. En "Dead Man", por ejemplo, Johnny Depp era ayudado por un indio americano. Y, en "Ghost Dog", Forest Withaker sirve a la mafia italiana, critica a la sociedad occidental por desligarse de la naturaleza; y su mejor amigo es un francés con quien no dialoga porque hablan idiomas diferentes -posible guiño a su relación inicial con Roberto Benigni, porque se hicieron amigos sin hablar una lengua común-. Me imagino que Jarmusch, con esta coctelera, consigue enlazar ese "mapa" que luego será el guión definitivo.


Es reseñable que el cineasta sepa narrar una historia firme, que va a los hechos desde el comienzo y que no se entretiente en un ritmo pausado -al estilo de Kurosawa- que el carácter oriental pudiese imponer a la película. Muchas veces, se asocia la idea de que el cine independiente tiene otro ritmo distinto al comercial, quizás más realista y minimalista. Incluso, Jim Jarmusch sustituye las transiciones tradicionales entre secuencias por fragmentos del código del samurai, lo que obliga a una reflexión interna al espectador. Con ello, también, ayuda al personaje a dibujarse en la historia, y da una guía al público para entender por qué existe el samurai Ghost Dog.

"Ghost Dog: The Way of the Samurai" está nutrida con ese aura de cine oriental que he nombrado arriba; aunque no sólo afecta a Forest Witaker, sino también a la propia estructura narrativa de la obra. Esto se hace evidente con la referencia al libro "Rashomon" que lee la hija del "Don". Como en el texto japonés, hay espectadores, que no participan, pero que son básicos para el conjunto, porque los hechos no serían los mismos sin ellos.

Esta entrada pretende ser el comienzo de una monografía sobre Jim Jarmusch. En próximas entregas: "Dead Man" y, por supuesto, "The limits of control".

- Contenido adicional:
Jim Jarmusch en "Los 10 magníficos" de TCM

jueves, 3 de septiembre de 2009

Christian Poveda; la muerte del cronista


La criatura acabó con él

"La vida loca" se proyectó el 20 de septiembre de 2008 en ese Festival de Cine de San Sebastián que nosotros vivimos en primera persona. Eran las cuatro y media de la tarde, hacia calor y veníamos de la playa.

Christian Poveda era un fotógrafo hispano-francés que había decidio abandonar su labor periodística para retrar con otra cámara, la de video, un conflicto tan duro como absurdo, las maras de El Salvador. Durante tres años vivió el día a día de "La dieciocho", una banda salvadoreña enfrentada como en una tragedia de Shakespeare a la mara "MS". De esa labor surgió un documental "La vida loca", que le ha acabado costando la vida.

Christian Poveda ha sido hallado muerto hoy, 3 de septiembre, en una pequeña localidad salvadoreña. El director, que en el rodaje de "La vida loca" documentó 7 homicidios en la sociedad en la que trabajaba, parece ser que ha pagado su documental con la muerte, demasiado real, demasiado veraz.

Un año después si algo recuerdo de "La vida loca" es la crudeza de sus imágenes, lo que hacía sentir como casi un milagro que una banda de mafiosos permitese a un 'gringo' rodar su vida cotidiana de drogas, sexo y muerte. El nombre, al parecer, era premonitorio.

Vía: El País