miércoles, 19 de mayo de 2010

"Baztan", una historia de agotes, los "negros de Navarra"

Baztan parece el fondo de pantalla predeterminado de Windows

Siguiendo el rastro de Unax Ugalde descubro que está rodando una película por el norte de Navarra, un filme que para no ser menos, se llama Baztan y está dirigido por Iñaki Elizalde, un pamplonés. Aunque sería más poético haberlo titulado, Agote

Hablando de Navarra, por aquí hay historias fascinantes que merecen ser contadas. Una tierra tan pequeña, pero a la vez tan aislada y tan suya, tan foral y endogámica da para mucho. Una de esas historias apasionantes es la del pueblo de los agotes, los "negros de Navarra", pues su situación en el devenir de los tiempos se asemeja al de los afroamericanos. Pero, ¿qué es un agote? Eran pobladores de los valles de Baztán y Roncal, del norte navarro, aunque me remito a "Cuidadores de mundos" de Ander Izagirre (Editorial Altaïr) para describir su grado de marginalidad:

Se dijo durante siglos que eran herejes y sellaban pactos con el diablo, que padecían lepra, que no tenían lóbulos en las orejas, que por sus venas corría una sangre casi hirviente. Si pisaban descalzos , la hierba no volvía a crecer; si sostenían una manzana se pudría rápidamente.

Según cita Izagirre en su libro, el origen de los agotes habría que buscarlo en migraciones de cátaros que en el siglo XIII se refugiaron en Navarra huyendo de la Inquisición francesa, que les perseguía por profesar una fe heriática, que no reconocía la divinidad de la Virgen ni de Cristo, que se negaba a realizar sacramentos y que rechazaba la opulencia de la jerarquía católica. El barrio de Bozate en Arizkun fue su particular gueto y, aunque vivían muchas veces hacinados en casas que ni de lejos pueden recordarnos a los espaciosos caseríos de la zona, llegaron a desarrollar una economía potente gracias a su pericia como artesanos y constructores. Al igual que pasó con los judíos en Europa, la envidia, el desconociemiento y el miedo al "otro" desembocaron en el rechazo y la marginalidad:

No les dejaban poseer tierras ni ganado. Ni cortar leña en los bosques comunales. Ni beber en las fuente públicas. Ni casarse con otra gente distinta. Les obligaban a llevar en la ropa un indicativo rojo, con forma de huella de gato. Se les permitía entrar en la iglesia de Arizkun pero asistían a misa arrinconados, encerrados tras una verja, en un fondo al que entraban por una puerta especial.


Casa de Baztan

Recogiendo lo que dice Wikipedia, al parecer la discriminación no fue repudiada por ley hasta 1819, pero en algunos sitios, como Bozate, hasta que no llegó el siglo XX se seguía recelando de ese "otro" que llevaba convivendo con los baztaneses 800 años. La situación era tan tensa que se llegó al punto de que el gobierno navarro intentó deportarlos al pueblo de Nuevo Baztán (Madrid) construido, al parecer, para la ocasión.

El rodaje de Baztan recoge toda esta tradición de discriminación del pueblo agote, que a día de hoy está integrado con normalidad (conozco a una persona apellidada "Agote", es bonito pensar que tiene algo que ver), y por lo que puedo comprobar su historia maldita es poco conocida fuera de la cultura euskérica. Con Unax Ugalde en el reparto pero también con Carmelo Gómez, Txema Blasco o el debutante Patxi Bengoetxea, el trabajo empezó en marzo de este año y todavía no tiene fecha de finalización. Del director, el navarro Iñaki Elizalde, encontramos dos nominaciones a los Premios Goya en categoría de cortometrajes, por el documental El olvido de la memoria y la ficción Patesnak, un cuento de Navidad. Baztan, es por tanto, su primer largometraje como director.

Noticia en Diario de Navarra.

Las fotos de Baztan aquí publicadas son del Flickr de f0ff0 y de egizu dos gentes a las que no conozco de nada.