viernes, 19 de junio de 2009

"Metrópolis": Fritz Lang (I)


Retrocedamos unos cuantos decenios en la historia cinematográfica, preparémonos para un viaje a los inicios del cine. En una época en que el cine se consolidaba como séptimo arte, surgió un hombre, Fritz Lang, cuya huella dura hasta nuestros días. Sirvan estas entradas a modo de homenaje.

Así que empecemos con algo fácil, una de las películas más famosas de Fritz Lang, "Metrópolis".


"Metrópolis", más allá de consideraciones técnicas o temáticas, es una obra cumbre del cine porque supuso, por primera vez en la historia, la culminación de un estilo artístico, el expresionismo. El cine se había incorporado de esta forma a la consideración de "expresión artística".

En el año 2026, en una ciudad moderna de enormes dimensiones viven; por un lado, los obreros, en un gueto subterráneo donde no ven la luz del Sol y en condiciones de trabajo esclavistas. Por otro lado la clase rica y dominante, que gobierna a éstos y cuya única meta en la vida es el ocio al límite.

Freder, el protagonista, pertenece a esta última estirpe, es un joven de buen porte, galán, y el hijo del gobernante de Metrópolis. Un día se enamora de la bella María, una chica de los suburbios a la que, entre sus iguales, se la considera profeta y santa. En su desesperación por encontrar a María, Freder baja a las profundidades de Metrópolis y descubre las penosas condiciones de vida de sus "hermanos", se da cuenta que este modelo social les llevará a la guerra entre "hermanos", por lo que, con la ayuda de María se dispone a salvarlos de la opresión de su padre.


Respecto a la temática, el guión de Thea von Harbou, compañera sentimental de Lang, es sumamente convecional y se centra en clichés sobre el desarrollo tecnológico ampliamente difundidos durante el periodo de entreguerras. Además, no hay que olvidar la filiación nacionalsocialista de von Harbou. Por es, incluso en 1927 (año de su estreno) muchos de los temas de Metrópolis ya resultaban manidos y pesados. Así, el hecho de enfrentar en la pantalla a las masas de obreros contra los dirigentes burgueses, o experimentar con los límites de la ciencia y sus consecuencias en el ser humano, eran tópicos superados en esa época. Por otro lado, Thea von Harbou esgrime ciertas ideas en el guión que podrían recordarnos al nacismo, así el corporativismo y el Sindicato únificado, la fuerte creencia en un líder y salvador, la oposición al poder de las masas y el culto al cuerpo y al atleta, están tan presentes en la película como en el ideario nazi.


Si por algo destaca "Metrópolis" es por sus logrados aspectos técnicos, Fritz Lang en esta época estaba menos preocupado por la historia que iba a contar que por crear buenos planos. Así sus películas alemanas ("Metrópolis", "M") suponen más un experimento visual que una obra narrativa. Lang quería jugar con las posibilidades que le otorgaba las gigantescas maquetas de la ciudad de metrópolis y los decorados futuristas. A tanto llegaba el ansia experiementador de Lang que muchos planos, como la inundación de la ciudad, o la aparición de "Moloch" y los miles de extras clavos, responden más al capricho de Fritz Lang que a la necesidad narrativa. Además el expresionismo alemán se refleja en una fuerte presencia de primerísismos planos. Es por tanto, en su faceta audiovisual donde "Metrópolis" alcanza la perfección, creando precedentes que veremos luego en películas como "Blade Runner" y "El quinto elemento".



Si algo podemos encontrar en esta película que sea una constante en el cine de Lang es, aparte de la obsesión por la calidad técnica, el estudio que realiza de las masas y sus distintos resortes e influencias.

"Metrópolis" es una pelicula repleta de curiosidades, por ejemplo: fueron utilizados hasta 15.000 extras calvos, a los que Lang trataba casi como a esclavos. La película, es muda, y no se conserva ninguna copia original, así se da el caso que en algunos momentos faltan fotogramas y se nos introduce la acción con un letrero. En la escena de "Moloch", decenas de cuerpos salen despedidos a causa de una explosión, para rodar la toma se usaron arneses, aunque los extras no estaban muy por la labor. El propio ayudante de Lang, Gustav Püttcher, tuvo que probarlo para convencer a los extras.
El videoclip de "Radio Ga-ga" de Queen está inspirado en "Metrópolis".
En su momento, la película fue un fracaso, H.G. Wells dijo de ella:
No creo posible que pueda hacerse un film tan necio [...] que concentre prácticamente todos los clichés, todas las necedades, todas la trivialidades imaginables sobre el progreso mecánico.

Bibliografía de apoyo: "Fritz Lang", Colección grandes directores Cahiers Du Cinema, por Aurélien Ferenczi.