jueves, 28 de enero de 2010

Emir Kusturica. Cine y política


Mañana (viernes 29 de enero de 2010) voy a ver a Emir Kusturica en concierto, en Madrid. Considero que es importante recoger la fecha. No recuerdo muy bien cómo descubrí al director de cine-músico serbio; sé que fue hace tres años, cuando comenzaba mis estudios en Pamplona. Por eso, y por la cantidad de veces que he (o Guille) hablado de él en el blog o en la calle, relaciono sus películas y sus canciones con este pasado reciente.

En el diario El Mundo, en la edición de hoy, recogen una entrevista escueta, realizada por Luis Martínez en Serbia (el mismo periodista tiene una crónica original sobre Emir Kusturica). En este intercambio de preguntas, el director (perfil sobre él en Cinemascope35) de Underground habla de manera efusica -se supone a través de las respuestas- de la vulgarización del cine y de la política. Es una extensión que sirve para reflexionar sobre la propia realidad y juzgarla, que canaliza con críticas al neoliberalismo y al negocio de la televisión. Copio algunos fragmentos esclarecedores:

- Emir Kusturica en la entrevista concedida a El Mundo, jueves 28 de enero de 2010: "Si nos fijamos, por culpa de la televisión, los políticos se han convertido en actores. Se limitan a interpretar un papel".

- E.K.: "En los setenta, los actores se resistían a salir en los anuncios. Ahora, desde el momento justo en el que dan los primeros pasos, ya quieren salir en un anuncio. Y esta actitud se puede generalizar a todo. Todo el mundo tiene, o se empeña en tener, una faceta comercial".

- E.K.: "El cine se está volviendo cada vez más vulgar. Y lo mismo la política. [...] Están alienados por la estupidez del mercado, que lo ocupa todo".

- E.K.: "El cine que yo he conocido [...] va camino de desaparecer como la ópera. Ahora, estética y políticamente, la única teoría viva es el pragmatismo. Nadie analiza nada. Tiempos extraños".

Comparto estas premisas. En arte, hay teóricos que consideran que el lenguaje se está volviendo críptico, e inaccesible para el público. No creo que ese sea el problema, el planteamiento es sobre el pragmatismo que critica Kusturica: los espectadores están perdiendo la concepción artística del cine, y sólo aspiran a ser entretenidos durante hora y media en un patio de butacas con las luces apagadas. Tras ese espacio de tiempo, no hay análisis, ni reflexión. El fragmento que hay entre entornar la iluminación y el letrero de "Fin" es una distracción, a la altura del fútbol.

Puede que esa nueva concepción pragmática de la realidad sea un producto de lo difícil que es entender el lenguaje artístico. Pero yo no creo en ese argumento, que se dibuja como un bucle inútil. Por ello, me remito a las palabras del escritor Javier Cercas durante una conferencia en Pamplona, cuando reconoció que de joven leía a Borges, aunque no entendía de que hablaba.

Seguiremos reflexionando sobre el cine y la realidad, pero mañana toca ver la faceta musical de Emir Kusturica.

Noticias relacionadas:
Kusturica, Pancho Villa y Javier Bardem

Fotografías:
Tomada por Kmeron (flickr): "Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra Live Concert @ Couleur Café Samedi Jour 2 Bruxelles Tour & Taxis-31 "


viernes, 22 de enero de 2010

Avatar: ¡Venga va, me la juego!


Acabo de llegar de ver Avatar, esa "cosa" de James Cameron. Todavía me dura la risa, pero de eso ya hablaremos en otro momento.

Si este blog tuviese miles de lectores diarios lo que voy a hacer a continuación tendría más gracia, pero como esto no es Pandora y nuestros sueños no suelen cumplirse, tengo que conformarme con los amigos y conocidos que me leen.

PRIMER AXIOMA: Si Avatar logra el Oscar a la Mejor Película

SEGUNDO AXIOMA: Yo dejo de ver cine de estreno.

"El cine ha muerto", Boyero dixit (para un día que estoy de acuerdo con él)

P.D. Uno de estos días (cuando se me pase la risa) hablo de ella en profundidad.

lunes, 18 de enero de 2010

Stephen Frears: "El cine que contaba buenas historias para adultos ha desaparecido"


Y no hablamos de cine porno. Stephen Frears ha concedido una entrevista para el suplemento XL Semanal en el que hace un repaso por la industria del cine de Hollywood, y otras muchas reflexiones más. Yo me quedo con esta:

Ahora, la industria del cine americano parece sólo interesada en las audiencias jóvenes y los efectos especiales. El cine que contaba buenas historias para adultos ha desaparecido. Cuando yo era joven, la gente aprendía a vivir a través del cine, y eso ya no existe.


¿Soy el único al que le vienen a la memoria patochadas narrativas como las tres últimas entregas de Star Wars? ¿O en la eternización de Spiderman y Transformers?

El director de "The Queen" hace además hincapié en que Hollywood es un sitio cínico, corrupto, donde sólo se hacen películas para ser rentables. Por eso, el secreto para competir con el dinero es:

La única forma de sobrevivir en Europa es crear historias únicas.


Por último Frears recuerda que el talento está casi en extinción. Un tipo interesante.

Aquí toda la entrevista: XL Semanal

domingo, 17 de enero de 2010

No dejen de ver "La cinta blanca"

Imprenscindible:

En Cinemascope35

"Un tipo serio", cosas de judíos


Cada vez que pienso en los hermanos Coen, Etahn y Joel, no puedo menos que imaginarme a dos estrafalarios guionistas escribiendo "dude" y "fuck" cada tres líneas. Artistas del humor ("O Brother", "El gran Lebowski") que, en cuanto les da la gana, se descuelgan con profundos thrillers criminales de impagable factura ("Fargo", "No es país para viejos"). Unos genios.
Aunque para ser sinceros, yo creo que en todas sus películas hay algo de humor y algo de thriller. A lo largo de su carrera se aprecia una intensa labor de conocimiento del ser humano. Unas veces canalizado en trágicas miserias, y otras en comedias disparatadas, porque la vida es así, tronchantemente trágica.

Definir "Un tipo serio" ("A serious man") como una comedia negra es una gran imprecisión, porque no son sus personajes los que fuerzan el humor, es su vida y sus circunstancias la que crea un ambiente barroco y patético, que, en ocasiones, hacen sonreir.
En su última película los Coen se centran en la vida de un profesor de física judío en una apacible ciudad americana a mediados de los años 60. Agobiado por los problemas familiares (su mujer le pide el divorcio, su hijo adolescente le roba dinero) y laborales, decide buscar un sentido a su vida mediante la religión, y convertirse en un devoto judío.



Los hermanos Coen utilizan al protagonista, Larry Gopnik, para mostrar la angustia de los personajes ante el cumplimiento de las severas normas éticas de la religión (en concreto del judaísmo ortodoxo, pero podría ser cualquier otra religión) que impeden a Larry encontrar un sentido a la vida. Además ponen de manifiesto la nulidad del mensaje religioso para dar respuesta a los problemas de la vida cotidiana, ya que éste se centra en aspectos abstractos sin dar soluciones o aliviar la angustia (las conversaciones con los rabinos resultan reveladores a éste respecto)


Ya he dicho antes que el protagonista, Larry, es, en la ficción, profesor de física, una excusa de los directores para introducir teorías científicas, como el "Principio de indeterminación de Heisenberg" o el "gato de Schrödinger" que plantean una existencia (valga la redundancia) indeterminada y cambiante, ya que como dice Larry; "Ni yo entiendo la teoría del gato". Es decir, es imposible entender el sentido a la vida, porque no la tiene. ¿Su mensaje?, seamos dueños de nuestra vida y vívela con calma, "Somebody to Love"

Y después de toda esta disertación sobre el "sentido de la vida" y la existencia religiosa, tengo que decirlo: Esta es una película sobre judíos, y en muchos casos para judíos. Así, si uno no sabe unas cuantas cosas sobre ellos puede andar un poco perdido, por ejemplo: ¿Qué es un bar mitzvah?, ¿por qué es tan importante?, ¿y la cábala? ¿y un rabino? ¿a qué viene esa preocupación por la nariz? En mi opinión, ofrece un interesante punto de vista sobre una comunidad judía occidental, pero puede llegar a ser tedioso y desconcertante.

Para finalizar, la película es abstracta, puede que mucho, y excesivamente barroca, hasta el punto del hastío. Me costó lo inenarrable meterme en la historia, es áspera, lenta, complicada. La atmósfera y los personajes son absurdos y, al principio, el pobre Larry no me importaba un carajo. Aunque al final le coges cariño.

P.D. Para fans: Es mucho más inteligente que "Quemar después de leer", aunque menos graciosa. Tan disparatada como "O Brother", y tan reflexiva como "No es país para viejos".

P.D.2 La músca es un acierto.