martes, 29 de julio de 2008

San Sebastián nos espera


Hace un par de semanas en Cinemascope35 recibimos una agradable noticia: Alex, Ane, Guille y un servidor(sin olvidar a nuestro amigo Santi, un actor con un potencial enorme) habiamos sido seleccionados para formar parte del Jurado Joven del Festival de San Sebastián.

Y allí estaremos el día 17 de septiembre en el Kursaal para recoger nuestras acreditaciones. En esas fechas todavía estará practicable la playa de la Concha, así que más de un chapuzón seguro que cae.
Por un momento tendré que olvidarme de las vacaciones y asumir la responsabilidad que otorga ser miembro activo del Jurado Joven. En realidad seré (y seremos) uno de los casi 350 miembros que, con nuestro voto, decidiremos cuál es la mejor película y cuál es, por tanto, la que se lleve el Premio de la Juventud bajo el brazo.

Intentaremos aprovechar el tiempo ya que, más o menos, tendremos que ver 3 películas diarias correspondientes a la sección Nuevos Directores(suena a pesadilla pero es casi una bendición).


Las películas de la Sección Oficial tienen muy buena pinta, así que, con suerte, podré ver el último trabajo de Javier Fesser("Camino"), quien abandona el estilo de comedia cultural/caspa que forjó con "El Milagro de Petinto", "La gran aventura de Mortadelo y Filemón"; y sin olvidar el increíble cortometraje "El secleto de la tlompeta"(que siempre me cuesta tanto pronunciar y, por tanto, recomendarlo). "Camino" cuenta la historia real de una niña con cáncer y de la mediación del Opus Dei en su enfermedad. Promete causar un fuerte impacto, sólo con ver el trailer ya me entenderán:



Además, Winterbottom viene a presentar "Génova", su último trabajo; y, por otro lado, Samira Makhmalbaf (a quien le suene el apellido: no, no es la directora de "Buda explotó por vergüenza", ¡sino su hermana!) miembro de una familia de famosos cineastas (su padre Mohsen, y su hermana Hana -quien sólo tiene 19 años y que estrenó su primer cortometraje con 8 años-) presentará "Two legged horse".


Por último no quiero olvidarme de la película de Jaime Rosales (ganador del Goya por "La soledad") "Un tiro en la cabeza". El título asusta, por si solo, la trama y la forma de rodar darán que pensar y seguro que la película es una obra de arte. Según leí en elpaís.com la obra está desarrollada en torno a los atentados de Capbreton de la banda terrorista E.T.A, y el director a empleado numerosos teleobjetivos creando escenas sin diálogos.

Deseo que desde CinemaScope35 podamos ofreceros un seguimiento fiel, con abundante material visual, del Festival de San Sebastián.
Para despedirme, sólo quiero daros un poco de envidia: el día 27 la organización nos tiene preparada una fiesta en una discoteca de San Sebastián, en la que podremos estar con actores, directores, productores, y un largo etcétera que ronda mi imaginación.

Un saludo, la redacción de CinemaScope35.

viernes, 18 de julio de 2008

Así, sí


Dirección: Nacho Vigalondo
Guión: Nacho Vigalondo
Reparto: Karra Elejalde, Nacho Vigalondo, Bárbara Goenaga, Candela Fernández, Juan Inciarte.
Música: Eugenio Mira
Fotografía: Flavio Martínez Labiano
Producción: KV Entertainment, ZIP Films, Fine Productions S.L.
Año: 2007
Duración: 88 min.
País: España.

Así, sí, señores directores. Así sí que dan ganas de pagar lo que pagamos por la entrada de cine. Porque Vigalondo se merece pagar la entrada, por lo que ha pasado para estrenar su opera prima y sobre todo por lo bien que le ha quedado.

Y eso que ha costado, no sólo ha costado que se estrene por fín "Los Cronocrímenes", también a costado verlo en muchos cines. En mi caso tuve que irme hasta Santander, la tierra del director, para poder verla en la gran pantalla. Este hecho suma gracia al asunto, porque es como si asistes a un concierto de Bob Dylan en su pueblo natal de Minnesota, o Led Zeppelin en West Bromwich, o The Beattles en Liverpool, parece lo mismo, pero no lo es. Sí a eso le sumamos que vi la película en un cine pequeñísimo (2 salas), donde el mismo que te cobraba la entrada era el mismo que te la cortaba y que manejaba el proyector, y una sala que mantenía el olor a butaca vieja, ya valía la pena la película por muy malo que fuese el film.

Y ahora centremonos en lo que no ocupa, "Los Cronocrimenes" y su director, Nacho Vigalondo. Porque Nacho Vigalondo se merece una ovación, o una estatua, ya que hacer una película tan bien construída, se ve una vez al año. Destaca por un lado la redondez absoluta del guión (de su puño y letra) sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de una película de crímenes intertemporales, lo cual no es fácil. Pero Vigalondo monta un guión magnífico, cerrado, redondo, mezclando humor con terror, y donde los cabos sueltos se solucionan de manera genial.
Por otro lado destaca la dirección, muy cuidada, con un comienzo que recuerda a "El resplandor", y una forma de manejar la cámara que utiliza tanto el miedo y los sustos para el público y a la vez
convertir al público en protagonista y testigo del terror.

Los actores me han sorprendido gratamente, muy correcta Candela Fernández, correcto Vigalondo y muy bien Karra Elejalde y Bárbara Goenaga. Lo que me ocurre con Vigalondo es que me cuesta verlo en pantalla, no me termina de llegar, tanto en sus cortos como en este film, me parecen personajes planos, vacíos y poco creíbles. Justo al contrario que con Woody Allen, sólo me gustan las películas en las que sale él.

Visto lo visto, y teniendo en cuenta que "El Orfanato" en toda su mediocridad se llevó 7 Goyas, esta opera prima merece lo máximo en la próxima gala de los Goya. Escuché decir a alguien que Vigalondo era el director que iba a levantar el cine español, no se si lo levantará, espero que sí, sólo sé qué, tal y como han tratado las productoras a este film, no se merecen ni la leche maternal.

Ha muchos les ha encantado, ha otros les ha parecido un estafa. Yo la adjudico un 8, y ya estoy esperando volver a verla

miércoles, 16 de julio de 2008

Wes Anderson


La esencia del humor absurdo


Hoy les presento a uno de mis directores favoritos, Wes Anderson, uno de esos personajes que tiene la capacidad de no dejar indiferente, puedes amar o puedes odiar sus películas, pero siempre te impactará de alguna manera, te puede parecer el mayor farsante de la historia del humor, o un genio. En mi caso me quedo con la segunda acepción.

Wes Anderson nació el 1 de mayo de 1969 en Houston, Texas, y desde muy joven hizo sus pinitos en el mundo del espectáculo, rodando películas en Super-8 y realizando pequeños teatros en la escuela. Estudió filosofía en la Universidad de Texas, donde conoció a Owen Wilson, con el que entablaría una larga y fructífera relación que les llevaría a realizar su primer largometráje juntos, Bottle Rocket. Una comedia que serviría de debut como actor para Owen Wilson, y en el que también participarían el resto de los hermanos Wilson, que desde ese momento se hicieron habituales en la filmografía de Anderson, Luke Wilson y Andrew Wilson.

Desde ese momento, y hasta nuestros días, la filmografía de Wes Anderson ha seguido unos parámentros muy marcados con films como "Academia Rushmore", "The Royal Tenembaums", "Life Aquatic", "The Darjeeling Limited". Y este cine de caracter tan marcado se ha visto recompensado tanto por el público como por la crítica, llegando a la cúspide con la Nominación al Oscar al Mejor Guión Original por "The Royal Tenembaums" compartido con Owen Wilson.

A lo largo de la vida cinematográfica de Wes Anderson ciertas características han prevalecido siempre en su forma de realizar películas. En primer lugar, una de las maneras de distinguir una película de Anderson, de cualquier otra, es el reparto. Y es que Anderson tiende a rodearse siempre de los mismo actores, Bill Murray, Owen Wilson, Luke Wilson, Anjelica Huston, Jason Schwartzman, Kumar Pallana, Brian Tenembaum o Stephen Dignan. De este elenco de actores destaca Bill Murray, que parece nacido para hacer humor absurdo, aspecto que Anderson ha sabido aprovechar.

Pero sin duda lo que ha caracterizado siempre ha Anderson es su humor. En sus películas Anderson pone en práctica un tipo de humor muy influenciado por "Atrapado en el tiempo", un humor que no se basa en las frases, o en la gesticulación de los personajes, sino en la situación. Podemos hablar así de un "humor de situación", que busca la risa del espectador mediante la sucesión de actos absurdos. Lo que hace aún más difícil la reacción favorable del público. Un buen ejemplo de este humor es su última película, "Darjeeling Limited".

Actualmente Wes Anderson se encuentra rodando "The fantastic Mr. Fox", una adaptación de una novela de Road Dahl que podremos ver en cartelera en noviembre de 2009. Podéis lleer una reseña de septimo vicio.

jueves, 10 de julio de 2008

El fin de las historias


Hace unos días conocimos la liberación de Ingrid Betancourt, en manos de las FARC desde hace seis años. Tras las pertinentes reconciliaciones, las felicitaciones y la esperanza de que no sea la última, Ingrid habló ante los medios, uno de ellos el diario "El Tiempo" de Colombia, haciéndose eco de lo allí expuesto el diario nacional "El País". Tras relatar las penalidades que pasó, las condiciones infrahumanas y las espantosas marchas por la jungla, Ingrid deja esta reflexión:

"Hay un situación en el secuestro y es que al final ya nadie tiene que decirse. Y por lo tanto usted llega a un campamento de secuestrados y todo el mundo está en su caleta en silencio."

Esta reflexión, trasladada al mundo del cine, nos tiene que hacer pensar sobre el fin de las historias. Todos los años se habla de crisis en la industria del cine, en cualquier país y en cualquier situación la sombra del fin del cine revolotea por la cabeza de los cinéfiles.
Al margen de crisis económicas, de falta de apoyos, u otras excusas planteables, en mi opinión que el cine viva crisis cíclicas tiene más que ver con la capacidad de contar historias. Como el cine, al igual que la literatura, cuenta historias, debe aprender a contar esas historias.
Porque las historias han sido y serán siempre las mismas, con contadas excepciones (cada nueva generación puede aparecer una nueva historia). Pero en sustancia, desde la Grecia clásica siempre se han tratado los mismos temas, los mitos clásicos, que para bien o para mal, persiguen al hombre.

Si hay que buscar una excusa a la crisis del cine esa debe ser la incapacidad de narrar las mismas historias pero introduciendo elementos y puntos de vista novedosos. Y en este punto la culpa es de los realizadores, no del público o de internet, sino de los directores y guionistas, y su capacidad para crear.

Que los realizadores actuales de medio mundo sean incapaces de dar con la tecla quehace que la historia de toda la vida pueda resultarte novedosa nos lleva a buscar otros estimulantes, y para mí esos estimulantes están actualmente en las series de televisión de EEUU y su incontestable Edad de Oro.
Series como "The Wire", "Weeds", "Dexter, "The Office, y otras muchas, nos permiten creer que todavía existen formas novedosas de contar historias.