domingo, 9 de noviembre de 2008

Asalto a la nostalgia

Tardes de invierno con poco que hacer, así debería titularse este post. Porque no se si será el invierno, no se si será la resaca, o la posibilidad de destruir el mundo pulsando un botón, pero en esta fechas, más que nunca, me da por pensar. Así este post también podría llamarse "Como ser Guillermo Rivas", un fake barato de "Being John Malkovich". Lo que pretendo hacer, poco a poco, es una recopilación escrita de todas las películas que han marcado mi desarrollo personal hasta hoy. Como ya he dicho que esto es poco a poco, no estarán todas las que son ni son todas las que están, pero espero que este experimento freudiano que voy a realizar sobre mi ser sirva para algo o para alguien.

Empecemos con algo facilito y obvio:
El concepto de "película que me ha marcado" que busco es el de esa película que acabas de verla, y ya sea buena o mala, dices !coño!, paras unos segundos, te preparas otro "manhattan" y acto seguido vuelves a verla. Empecemos:

  • Blade Runner: A pesar de que esto no es una lista con afán de top 250, Blade Runner está la primera por que es mi película favorita, y por tanto, una de las que más me han influido. En primer lugar porque me la descubrió mi padre, yo era muy pequeño, mi única distracción era dejar de comer hierba y un día mi padre cogió ese VHS en el que se podía leer Versión Original Subtitulada, y la vimos juntos. Yo, en mi absoluto desconocimiento infantil, no me enteré de nada, pero me gustó, y pasó a engrosar la larga lista de cosas que agradecer a mi padre. Años después leí el libro y la disfruté aún más, empecé a apreciar sus detalles culturales, religiosos y morales, y su perfección visual.
  • Miedo y asco en Las Vegas: Pasaban ya muchos años de mi primera experiencia con Blade Runner y yo me encontraba en plena efervescencia adolescente, entonces llegó Hunter S. Thompson, me escupió a la cara, me emborrachó, me pateó y me dijo: "Esto es lo que quiero que hagas". Leí su libro, vi Fear and Loathing in Las Vegas, y me dije a mi mismo que eso es lo que yo quería ser, periodista, bohemio y que me paguen por ello. Desde entonces practico todos los días para llegar a serlo. Así esta película marca mis afanes literarios y profesionales más profundos, además de convertirse en un canto a la libertad individual, al inconformismo y la cultura como motor social que me ha calado profundamente.
  • Salvar al soldado Ryan: Puede que ha muchos os sorprenda, otros consideraréis que no es una buena película, o que su carga moral es tan vaga y facilona que no puede influir en nadie. Pero cuando yo era pequeño, al igual que otros muchos niños de mi edad (no se por qué), quería ser soldado, quería ser militar, oir el silbido de las balas a mi alrededor, sentir la vibración de un arma en mis manos y, en el peor de los casos, matar a alguien. Con los años maduré y desaparecieron todas las ansias asesinas, pero no el gusto por la guerra (al menos cinematográficamente hablando) Y ese cambió se debió a esta película, "Salvar al soldado Ryan", el día que la vi, no dormí bien, y la tuve que ver otras 14 veces (no exagero) para darme cuenta que mis sueños infantiles eran verdad, que la vida era cruel, y que la guerra era un asco. Ese día maduré lo que no había madurado en los 10 años anteriores, y fui consciente por primera vez del mundo que me rodeaba.
Otro día más y mejor

6 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

¿A quien no le ha marcado Blade Runner? Si es el monolito alrededor del cual danzamos los simios que golpean celuloide.

Miedo y asco no podría decir que me marcara pero me gustó mucho. De Spielberg me han marcado más otras, desde luego.

Seguiremos tu autoanálisis freudiano, a ver si coincidimos.

Saludos

BoliBic dijo...

De Spielberg me marcó "La lista de Schindler", peliculón donde los haya.

Mis dos películas preferidas (de las muchas que tengo) son tan dispares como "Henry, retrato de un asesino" y "Pulp Fiction"

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Dios Henry retrato de un asesino también se merece estar en mi colección, me caló hondo

Anónimo dijo...

Enorme entrada

Ane dijo...

Me gusta Guillermo, me gusta. Seguiré antenta tu experimento!
:)

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Maldita Ane, vuelve al blog