viernes, 16 de enero de 2009

In Bruges: Algo bueno de 2008



Yo, que soy un pesimista en esencia, tiendo a interpretar el pasado de una forma muy negativa, sólo veo lo malo, y mi mente borra casi todo lo bueno. De mi 2008 cinematográfico recuerdo algunas cosas que merecieron sus 6€ de media, pero no muchas. De todas ellas, hoy recojo "In Bruges" (patéticamente llamada en España, "Escondidos en Brujas", que digame usted que necesidad había)

El primer film como director del inglés Martin McDonagh, quien ya ganó un Oscar por un corto titulado "Six Shooter", aborda las aventuras y desventuras de una pareja de asesinos que tras un trabajo chapucero tienen que esconderse en Brujas durante una temporada. En esta fantástica ciudad belga se desencadena toda la acción de la película, convirtiéndose en un personaje más de la trama.

Con esta película el director deja de la lado su característica violencia para centrarse más en el desarrollo de los personajes, dejando un poco de lado la historia en sí. Aún a riesgo de dejar vacía una trama apasionante, McDonagh crea un abanico maravilloso de personajes, a saber, dos asesinos irlandeses, un capo mafioso inglés, una bella traficante de drogas belga y su novio skinhead, a su vez, como una especie de Jano, cada personaje posee dos caras, por un lado está el asesino cobarde, con remordimientos y la idea del suicidio siempre en mente, después vemos a otro asesino más cruel aún pero con una familia modelo, e incluso a un disparatado traficante de armas muy preocupado por la lingüísta y el arte. De todos estos quiero destacar al mediano Jordan Prentice, a quien el director tuvo el gusto de otorgar el papel más delirante de todos, el de un actor enano adicto a la ketamina, la cocaína, las buenas prostitutas y las luchas de color entre negros y blancos.

La grandeza de esta película radica en sus personajes, siendo Brujas un personaje más, una ciudad que se nos presenta al principio como un cuento de hadas antiguo y bello, para volverse cada vez más barroco y oscuro, y acabar siendo una terrible representación del Apocalípsis. Pero esos personajes no son nadie sin los actores, y en este caso lo bordan, es decir, ejecutan algo con arte y primor. Los que tengan tiña a Colin Farrell se postrarán a él, los que admiren a Ralph Fiennes (papel corto pero sublime) lo harán aún más, los que no recuerden muy bien quien es Brendan Gleeson lo recordarán siempre y los que por desgracia no sepan quien es Clémence Poésy, !ay!, esos caerán enamorados sin remedio.

El film es una comedia delirante, que destaca por sus diálogos absurdos y cargados de tópicos culturales (en IMDB hay un gracioso topic que da 22 razones para que esta película te ofenda). El guión presenta unos personajes únicos, en el sentido que nunca antes en el cine habíamos visto unos personajes así, quizá este sea su mayor acierto, no se les puede definir como tontos en el sentido de "Burn After Reading", los de "In Bruges" no tienen la culpa de ser así, ciertamente son personajes de un mundo existencialista que les conduce a su propia destrucción. Pero sus disparatadas teorías sobre el mundo y la existencia guardan en el fondo un ápice de razón y es lo que hace que sean tan humanos.

Si incluímos su cuidado por la imagen, una fotografía espectacular, unos planos de una gran finura (algún insensato se ha atrevido a tacharla de "americanda") y una banda sonora en ocasiones demoledora, nos queda una película inolvidable, de diálogos memorables y personajes encantadores. Pues eso imperdible.

Estrenada en verano de 2008 incomprensiblemente pasó desapercibida por la crítica y las salas españolas, pero yo la he calificado con un 9, allá cada cual con su vida.

(Es complicado hinchar tanto una película porque luego muchos se pueden sentir desilusionados, hagamos una cosa, no me hagan caso, veanla sin tenerme en cuenta)

4 comentarios:

Iñaki Mayora dijo...

A mí me gusto mucho Escondidos en Brujas, sobre todo el trío de actores, fantásticos los tres. La verdad es que es una de las mejores comedias que pasó desapercibida por la crítica pero que merece la pena ver. Espero que en los Oscars reconozcan, por muy poco que sea, su genialidad.

Dani dijo...

Si,. me gustó. Salvo que Colin Farrel ha llegado a creerse que poniendo esa cara de bobalicón va a llegar muy lejos y sin embargo lleva con esa cara en sus ultimas tres peliculas. Necesita un cambio urgente.

Lo que mas destaco de esta peli es sobre todo el papel maníaco de Ralph Fiennes. Genial.

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Yo a Colin Farrell Tampoco le tragaba mucho, pero con este film he cambiado de opinión, a lo que hay que sumar mi particular gusto por lo irlandés.

No sé, ese personaje de Farrell que siempre tiene tanto frío, que parece débil pero tan humano, me parece muy cercano.

José Miguel dijo...

Esta noche la voy a ver, hombre. A ver si es una americanada. Si no lo es, yo también descargaré mi ira contra aquel que un día lo dijo.