sábado, 28 de febrero de 2009

Into the Wild (Hacia rutas salvajes)


Viaje iniciático

Es difícil determinar de dónde es una persona; los nacionalistas creen que uno es originario de dónde nace, Machado decía que uno es de dónde se enamora, yo creo que uno es de dónde se siente a gusto.

"Into the Wild" (Hacia rutas salvajes) habla de esto. Chico listo de familia media-alta americana, gran atleta y con futuro en la universidad, decide donar su fondo de 24.000$ para la universidad a una ONG y sale a recorrer el país sin dinero ni comodidades. Esta es la historia de Cristopher McCandless, quien nació a los 22 años.



En un principio las razones que llevan a Cristopher a abandonar a su familia y un futuro prometedor por la vida austera y en soledad nos parecen egoístas e inmaduras. Pero a lo largo del metraje se va desvelando su odio hacia la hipocresía, hacia la abundancia y los excesos de la sociedad occidental, y sobre todo hacia las mentiras y los secretos de su familia.
Influenciado por las lecturas de Jack London, Tolstoi y Thoreau inicia un viaje de autosuperación y simbiósis con la naturaleza.



La película se nos presenta de forma autobiográfica, hablando de una infancia, una familia y una madurez que no se corresponden con el tiempo real sino con las aventuras y la nueva vida del protagonista, así Cristopher McCandless toma un nuevo nombre, Alexander Supertramp, y se convierte en el personaje absoluto del film. En contraposición aparece la desesperación de la familia McCandless ante la ausencia de noticias de su hijo. Una reducción al mínimo que ayuda a los personajes a darse cuenta de lo verdaderamente importante en la vida.

Al final, y tras mucho camino recorrido, Cristopher llega a Alaska para cumplir su verdadera misión, vivir solo. Tras muchas desventuras el personaje consigue la redención y decide... (esto mejor lo descubren ustedes).



La película dirigida por Sean Penn, reciente ganador de un Oscar, estuvo nominada a dos Oscar en el año 2008, Mejor Edición y Mejor Actor Secundario. Y nos descubrió al que yo creo puede ser una promesa de Hollywood, Emile Hirsch, con el que Penn compartió escenas en "Milk".

La película está basada en un libro de Jon Krakauer, famoso en EEUU por sus obras de montañismo, y a la vez se basa en la vida real de McCandless, cuyas vivencias dieron lugar al "fenómeno McCandless", jóvenes que viajaban solos a Alaska a enfrentarse a la naturaleza

4 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Lo mejor de la peli: la banda sonora compuesta por Eddie Vedder. No es mala película, pero no sé, me pareció muy tópica y un poco incoherente... pero la BSO, de diez.

Jack dijo...

Todos hemos querido encontrarnos a nosotros mismos con la naturaleza. Pero eso sólo ocurre en las películas.

Dani dijo...

Para mí resultó un grato trabajo de Sean Penn. Me asombró.

Anónimo dijo...

la mejor pelicula q he visto, tal vez pocos puedan comprenderla o no les haya llegado por el solo hecho de vivir en esa sociedad d mierda q lleva a un pensamiento en contra de lo q muestra esta pelicula, obviamente a esta pelicula la hace llegar al punto de excelencia la banda sonora de eddie vedder q es increible, saludos