lunes, 23 de marzo de 2009

El espíritu de la colmena: Victor Erice (I)


La figura de Víctor Erice es un caso particular de maestría y desconocimiento. A sus 68 años este vizcaíno tiene en su haber 5 largometrajes, algunos de los cuáles son considerados de lo mejor del cine español ("El espíritu de la colmena"). Sin embargo sus dosis de genialidad nos las ha ido dando poco a poco, una película cada 10 años, y en dosis pequeñas, sus largos apenas casi nunca superan los 90 minutos. A su vez sus trabajos han sido galardonados en festivales de la categoría de Cannes y San Sebastián, pero el gran público nunca ha entendido su obra. Un mar de contradicciones que nos lleva a su primera película, "El espíritu de la colmena."

Hay quien dice que esta es la mejor película del cine español, no va desencaminado. El guión de Erice se centra en un pequeño pueblo castellano dónde una niña de 7 años queda fuertemente impactada por la visión del monstruo de Frankenstein en el film homónimo del año 1930. En su mente infantil se van formando preguntas sobre el sentido de la vida y de la muerte, sobre el más allá y el mundo de los espíritus.

Esta niña es Ana Torrent, la madrileña que vimos en "Tesis", y cuya actuación sobrecoge, angustia y llena de matices una película complicada de ver. Porque "El espíritu de la colmena" representa lo más vivo del cine de Víctor Erice, un cine contemplativo, pausado y, en muchos momentos, angustioso. A estas características Erice suma la infinitud del campo castellano (Segovia), una tierra seca y pobre, erosionada por el fuerte viento, donde la comunicación exterior e interior no existe, y a pesar de todo, bella.


Y es que nada es casual en las películas de Erice, el propio contexto es el de una España de posguerra, sin buenos ni malos, pero donde todos han perdido. Es curioso también el hecho de que los personajes Fernando, Isabel, Ana, ... tienen los nombres de los actores, ya que la niña Ana Torrent no entendía porque debía cambiar su nombre durante el rodaje, lo que utilizó Erice para plantear una reflexión de lo finas que son las líneas que separan la realidad y la ficción.

Una película dura de ver, que llega a niveles de angustia mental pocas veces conseguidos, y todo ello sin ser una película de miedo.

2 comentarios:

Jack dijo...

Para mi es mejor "El Sur" pero he visto "El Espíritu de la Colmena" no se cuantas veces y siempre me sorbrende la sobriedad de las imágenes para relatar una historia de postguerra siguiendo las andanzas de una niña. Es genial, cine, cine.

Anónimo dijo...

una obra maestra la de este director no tanto por el cuidado de la musica y de la imagen sino por el fondo y la dureza que se palma en los ojos de la niña.