martes, 17 de marzo de 2009

Omagh


El terrorismo es un fenómeno que no podemos entender. Nuestra capacidad de asimilación no es tan amplia como para razonarlo. El cine se ha utilizado como catarsis para cerrar las heridas -igual ocurre con las guerras-.

Esta noche, La2 ha emitido una película llamada "Omagh". Es un trabajo televisivo sobre el atentado cometido por el IRA Auténtico (por desgracia es algo actual), una escisión del grupo terrorista que negó el proceso de paz, en el año 1998 en la ciudad que dá nombre al film. Y me he puesto ha reflexionar: he pensado en todas las películas sobre terrorismo que he visto y, claro, se me ha ocurrido que voy a crear una nueva etiqueta en el blog: una "Filmografía sobre terrorismo".


Es un tema duro pero necesario, y que, por desgracia para el espectador, está plagado de maniqueísmos y sentimentalismos. Aspectos que las demás obras modernas han desterrado con la evolución de la profesión, casi todas, pero que en este apartado siguen perdurando.

"Omagh" (2004) habla de un atentado ocurrido en 1998. Es importante porque murieron 31 personas y porque interfirió en el proceso de paz. Tras 6 años, el director, Pete Travis (infame en "Vantage Point" o "En el punto de mira", 2008) recoge un guión de Paul Greengrass que pretende ayudar a la memoria colectiva. Exactamente quien escribe el texto se hizo famoso con una película imprescindible, en mi opinión, "Bloody Sunday", (2002): que también habla del IRA, pero que va más allá e indaga en las inquietudes de los soldados ingleses y del pueblo irlandés.

Es una visión global del conflicto. Es una óptica básica para cerrar heridas, no como en este film, "Omagh". Este trabajo de Travis empieza con planos lejanos; en las primeras escenas aparecen algunos terroristas colocando el coche bomba, y así termina su papel (y su óptica en el film). Por el tipo de encuadros y objetivos recuerda a "Tiro en la cabeza" (2008), la obra controvertida de Jaime Rosales. Pero, en cuanto estalla la bomba, esa visión fría y objetiva se elimina y se empieza a desarrollar la historia de Michael Gallagher: un hombre que ha perdido a su hijo en el atentado y que persigue esclarecer los hechos.


Con esta visión subjetiva el film pierde atractivo y se convierte en un intento de documental (cámara al hombro) que pierde fuerza por momentos. Tanto el director y el guionista basan la historia en la profundidad de los sentimientos de los personajes, y lo consiguen poner de manifiesto con una interpretación asombrosa por parte del actor principal Gerard McSorley, oriundo de Omagh, que trabajó con Greengrass en Bloody Sunday, y que también aparece en "El jardinero fiel" ("The Constant Gardener", 2005). La cámara ha pasado de los planos largos que hacían de espía en algunas escenas a los primeros planos de los rostros y las manos.

Este cambio es básico para la narración, que termina convirtiendo a la película en una más del género. Válida desde el punto de vista histórica, pero que no aporta novedad al espectador.

Contenido adicional:
- La película pasó en el 2004 por San Sebastián, y estuvo nominada a la Concha de Oro. También Michael Gallagher ha participado en actos contra el terrorismo en esa misma ciudad.
- Entrevista a Michael Gallagher 1. Y entrevista 2, donde nombra la película que acabo de reseñar.
- Foto de Michael Gallagher: tomada por Fernando Gómez

1 comentario:

Ane dijo...

La verdad es que siempre he senitdo curiosidad por esta película aunque veo que por lo que dices, no la recomiendas mucho,¿no?

Buena idea la de filmografía sobre terrorismo, a mí se me ocurre Hunger, también sobre terrorismo en Irlanda y que vimos en el Festival.Me impactó y me gustó bastante.
Un saludo,
Ane