lunes, 1 de febrero de 2010

"Avatar": Esa mamarrachada...

Comencemos. Hagamos un juego de pedantería muy corto, definamos "mamarrachada":

Acción desconcertada y ridícula

Ver las películas en las salas de cine tiene un punto positivo muy claro respecto a descargártelas; que cuando saltan los títulos de créditos puedes gritar: "¡Vaya mamarrachada!" y quedarte tan pancho. En "Avatar" sumamos un punto más, porque puedes insultar en 3D y eso, amigos, no tiene precio.

O eso debió de pensar James Cameron cuando, por 1995, pensó: "Voy a hacer una película malísima, infumable y que además huela a plagio, pero la haré en 3D, y el público y la crítica se rendirán a mis pies". Y reconozcámoslo, Cameron es un estupendo director de márketing, sólo hay que ver los números que está haciendo, pero un buen director...


Hablemos en plata, "Avatar" es una mamarrachada, una "cosa" (no se merece ser llamada película) desconcertante y ridícula. Es difícil concentrar tanta nulidad en una sala de cine, pero hacerlo en 162 minutos bien se merece un fusilamiento.

Los primeros 30 minutos de película bien merecen pagar el vulgar precio de 9€ el kilo de 3D. Esto de las tres dimensiones es excitante, y uno se siente como un pionero de fin de siécle viendo trenes saliendo de la pantalla. El espectáculo es bellísimo, dan ganas de atrapar esos dientes de león o esos bichos que pasan rozando la cara, o correr despavorido de un feroz sabueso. Créanme, es toda una experiencia. Pero aquí se acaba todo, has tenido 30 minutos de gozo, como el "Dragon Khan".

Una vez pasada esa frontera temporal, y metido en la salsa de la película, se te empieza a desmontar la montaña rusa y te quedas varado en un páramo creativamente en llamas. Los diálogos te empiezan a sonar forzados, irreales y mal construidos (hay un "corre" dirigido a un paralítico que es casi entrañable). Los personajes demuestran la falta de trabajo que hay detrás de ellos y se vuelven tópicos, al igual que el guión, plano, previsible y sin ningún punto de inflexión reseñable. En una palabra, un "peñazo". Por no hablar de que la historia está más vista que el cuento de "Pocahontas" pero encima revestido de un pseudomensaje ecologista que revuelve la bilis.

Habrá quien (hay gente para todo) que me diga; "al menos es entretenida", con ese "al menos" que tanto me recuerda a una derrota. Pero ni siquiera eso, no nos dejemos engañar, un espectador medianamente exigente habrá muerto de aburrimiento en esos 30 minutos de éxtasis en 3D. Porque, ya lo he dicho, la historia no se mantiene, tiene un ritmo absurdo que no logra enganchar jamás.


Os he engañado a todos y me he quedado con vuestro dinero y vuestros premios.

Y ahora desmontemos mitos, si ya sabemos que el guion es un plagio de "Pocahontas", los personajes son patéticos y los diálogos también, ¿qué nos queda? A sí, la selva y el 3D, ese planeta Pandora al que todos nos gustaría ir a vivir cuando estamos durmiendo en una cámara de bronceado.

¿Qué decirles? Pues que es todo tan poco original como el resto de la película, tan casposo como todo lo demás. Cameron: bien que haya mucho trabajo detrás de este proyecto, pero entre escena y escena debías estar chupando cocos con pajita, porque se te desmorona el filme por cada desconchado. La selva, !ay¡ esa selva de Pandora, creada a golpe de baobab y habitada por criaturas monstruosas y brutales. Pero sin un ápice de creatividad, caballos que no son caballos, terodáctilos mezclados con condors, medusas que vuelan, perros gigantes, rinocerontes que no parecen rinocerontes. Podría seguir, pero lo que quiero demostrar es que Cameron no ha inventado nada, y ni siquiera ha innovado mucho, un fraude.

Y que decir del 3D, al principio es espectacular, bien trabajado, pero al parecer llegó un momento en que se hartaron de montar y desmontar croma y dieron paso a la holgazanería, Resultado: el 3D se convierte en la excepción y allá cuando aparece lo hace sólo en el primer plano, quedando el segundo desenfocado. En definitiva, un desastre.

La selva es bonita.

Y digo yo, ¿Cameron, si en lugar de haberte pasado 15 años con esta chorrada te hubieses dedicado a vivir tu vida, no seríamos todos, tú y nosotros, mucho, mucho más felices?

Eres un chapuzas, Manolo Cameron.

5 comentarios:

Rodrigo Pérez Gutiérrez dijo...

Completamente de acuerdo

Anónimo dijo...

Juas, si querías ver algo original me parece que mejor leete la Odisea y no vayas al cine de nuevo. El viaje del héroe está inventado hace mucho tiempo, y no fué cosa de Disney ni de Hitchcock. Todo el mundo construye sobre lo que ya ha visto hacer a los anteriores, y en el caso de una historia "conocida", símplemente se trata de contarla mejor y eso, amigo, Cameron lo ha hecho como nunca.
La película es preciosa, y lo es precisamente porque los caballos no parecen caballos y los rinocerontes tampoco parecen rinocerontes (como tú le recriminas), para eso está la National Geographic que los saca muy bonitos.
Cámeron ha contado una historia que nos suena (pero nos suena desde siempre, posiblemente desde los cuentos en las hogueras ya existían historias de héroes que recorrían tierras desconocidas y crecían hasta reclamar un trono en ellas) pero la ha contado como nunca, el mundo está realmente vivo, tienen su propia religión, su propio lenguaje, sus propias costumbres y ritos, y visualmente, aunque los pterodáctilos tengan 4 alas, visualmente es una maravilla a cada plano.
Amigo, qué pena que no hayas podido disfrutar de esta preciosidad de película, y ya era dificil.
Un saludo.

Ane dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada Guille pero ahora mis dudas de ver la pelicula para opinar por mi misma han aumentado.
Deberia pagar ocho librazas para poder decir por mi misma que no me ha gustado o espero a verla en DVD?
Dificil decision...
Un saludo,
Ane watermelon!

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Creo que no se me ha entendido;
Los rinocerontes parecen rinocerontes y los caballos, caballos. ¿Dónde se ha quedado la originalidad?

Ane: Ve a verla, el 3D te hace sentir como un espectador de cine de principios de siglo (XX), solo ante lo desconocido.

Lady Vengeance dijo...

Genial crítica, ¡completamente de acuerdo!

Sobre la originalidad del anónimo...ehm...Contar la "misma historia" se hace sí...Lo que te convierte en bueno o en buen contador de historias es contarla de forma diferente, única. James Cameron no tiene ni puta idea de contar una historia. Ni siquiera creo que sepa lo que es una historia.