jueves, 28 de agosto de 2008

Los hay que no aprenden


Por menos, mataban en la Edad Media:

http://www.elpais.com/articulo/Revista/Verano/Buenos/dias/elpepirdv/20080828elprdv_5/Tes

Y es que Daniel Sánchez Arévalo, el cual ya me hizo ver lo más bajo del cine hace unos días, no aprende, y peor aún, demuestra su ignorancia con cada línea que le dan en El País. Que visto lo visto, y con el revuelo que está creando, el editor que se haya atrevido a dar una columna a semejante mindundi seguramente se lo esté pensando.
Porque el que se pica, ajos come, y durante la última semana parece que a Arévalo le ha caído mucha mierda encima, sólo hay que leer las cartas enviadas por los lectores. Pasa de considerarnos a todos paletos, gilipollas, incultos... a denominarnos únicamente LADRONES. Que quien sabe, con lo que lo repite, quizás sea el título de su próximo proyecto. De paso podrá incluir chorradas como estas en el guión:

"Buenos días, señor panadero, ¿me cobra una barra de pan? Le aviso de que me llevo dos, ya ve que voy de legal, así que no me sea quejica"... "Buenos días, señor vendedor de coches, me gusta este coche. Me lo voy a llevar gratis porque el precio está inflado, pero no se preocupe, que lo compartiré y le diré a todo el mundo lo bien que funciona"... "Buenos días, señor jardinero, qué bonitas rosas. Me voy a llevar un ramo para mi novia. Total, por unas cuantas... No se ponga melodramático y déme las tijeras de podar"...

Y sustituye panadería, concesionario, parque, otro parque y hogar por sitio donde robo o Internet. ¿Qué queda?


Que qué queda, demostrada queda la absoluta mediocridad de Arévalo como persona. Y más cuando nos argumentan que somos unos ladrones, con ejemplos tan pueriles como los arriba citados. Pero no es necesario que yo argumente en su contra, es mejor que lo haga "LA LEY", espero que Arévalo vea este video, donde un JEFE DE POLICÍA, pone a la luz lo que muchos sabíamos, las descargas en internet son legales. ZAS en toda tu boca!

min. 2:52

http://es.youtube.com/watch?v=wk7j_Pe1itg&feature=related




4 comentarios:

Daniel Rivas Pacheco dijo...

Hoy el señor Hernán Casciari(blog espoiler) hablaba de los cortos españoles, de su presente y su futuro. Exactamente nombraba uno del personaje, llamado a veces director, Sánchez-Arévalo.

Es necesario recordar(/le) que su fama (dígase de otra forma: su aval ante las productoras) viene dado de sus éxitos en internet. Sí, el mismo interneeet, que el quiere que no disfrute ¡ahora! de sus éxitos sí retribuidos de forma económica.

Tururú, que decía aquel

Daniel Rivas Pacheco dijo...

Hablando de gente que ha conseguido su caché en internet, aquí tengo una opinión más: el caballero Guillermo Zapata, quien se ha hecho visible al público general gracias a su corto Lo que tú querías oir que ha recibido 75 millones de visitas en youtube.
¡Guau! Ahora, veamos que opina él del asunto, porque creo que tiene la misma autoridad moral, o más, que el señor Sánchez-Arévalo:

Hay dos grandes afirmaciones que sostienen el debate en torno a la copia en la red. Uno- lo hablamos el otro día- es el que dice que una copia realizada equivale a una entrada no vendida. Es decir, que si yo me copio una película dejo de ir a verla al cine. Eso implica que, para empezar, tenía intención de verla en un primer momento y he dejado de hacerlo porque tengo una opción gratuíta. Creo que el problema quedaba más o menos complejizado en el otro post que escribí sobre eso y en muchos de los comentarios y análisis que hay en la red sobre el debate.

La otra afirmación es que el mundo físico y el mundo digital funcionan con las mismas reglas. Y al igual que la primera, esta afirmación es falsa. Copiar algo es una cosa, robarlo es algo muy distinto. Dice Dani al principio de su artículo: "Buenos días, señor panadero, ¿me cobra una barra de pan? Le aviso que me llevo dos, ya que voy de legal, así que no me sea quejica".

Si uno le quita una barra de pan al panadero, el panadero tiene una barra de pan menos, que no puede vender. Pierde dinero.

Luego Dani propone intercambiar los ejemplos que él da (todos en el mundo físico: Flores, casas, coches, etc.) por películas y a los tenderos por trabajadores de la industria audiovisual.

Si uno se compra un DVD original y lo copia y esa copia se la da a un amigo. El tipo de la tienda sigue teniendo la misma cantidad de DVDs para vender. No tiene porque perder un cliente. ¿Puede perderlo? Si. O no. Porque puede que

a)Ese chico nunca fuera a comprarse ese DVD
b)Ese chico quiera tener el DVD original porque la película le ha gustado
c)Ese chico ha descubierto un director (o un actor/ actriz) que le gusta y, aunque no compre el DVD, querer ver otras películas suyas.
d)Ese chico quiere regalar el original DVD, que es más bonito que el copiado.

En la panadería hay una certeza. Menos pan, menos posibilidad de venta. En los bienes inmateriales no. Se abre una incertidumbre.

Por otro lado, el robo es un delito, pero la copia no. Los que roban, son ladrones. Los que no roban, no. Cúando yo me descargo una película de Internet, no soy un ladrón. Cuando la copio, no soy un ladrón. Cuando la veo vía streaming, no soy un ladrón. Cuando me cuelo en el cine para verla, sí.

Por otro lado, ¿no tendría más sentido que en vez de defender un sistema de distribución, recaudación, etc. -Que se va a quedar obsoleto de aquí a pocos años- experimentáramos formas de hacer que esa incertidumbre que se abre con la copia fuera en la dirección de que más gente viera películas (u obras audiovisuales del tipo que fuera) y que, a la vez que se garantiza el derecho de la gente a acceder a los beneficios de la cultura, se garantice el derecho de lostrabajadores de la cultura a ganarse la vida de forma digna?

Marco dijo...

y que ese tio tenga trabajo en el periodico ... miralo por el lado positivo, con tios como ese mas facil tendreis encontrar curro xDD.

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Sutil peloteo anónimo