domingo, 22 de febrero de 2009

Frost/Nixon


El periodismo como cuarto poder

"Frost/Nixon" ("El desafío: Front contra Nixon", 2008), de Ron Howard, recuerda mucho a "Good Night, and Good Luck" ("Buenas noches, y buena suerte",2005), de George Clooney: políticos controvertidos, buen periodismo como respuesta, y una reflexión sobre el poder del mensaje televisivo. En el trabajo del segundo, David Strathairn
daba vida a Edward R. Murrow, un periodista de la CBS que se enfrentó al senador McCarthy. En cambio, Ron Howard elige como objetivo a Richard Nixon, Presidente de los Estados Unidos de América, quien, en la mente colectiva, pasó a la historia como uno de los peores dirigentes del país. La película se centra en las entrevistas que David Frost hizo al Presidente.

Ron Howard y George Clooney, en ambas películas, han sabido rememorar la magia de la comunicación, del periodismo; y, aún más poderoso: el poder de la televisión. Siempre se ha sostenido la idea de que Richard Nixon perdió las elecciones frente a Kennedy por tener mala imagen en la pequeña pantalla. Esa sudoración excesiva, lo poco que transmitía con el mensaje corporal, esos pequeños detalles fueron claves. Ron Howard los recoge en su película, y enfrenta a Nixon contra una nueva entrevista en televisión: la poderosa imagen que salía del tubo catódico le da una segunda oportunidad al protagonista del Watergate. El periodista que tiene enfrente es David Frost, un hombre sin experiencia en entrevistas políticas y que, en la película, se ve superado por la dialéctica de Nixon.


El transfondo del film habla de un periodista atrevido, pero que nadie apuesta por él; que trabaja en programas de entretenimiento facilón y que aspira a algo más. Es una personalidad fuerte, que no se rinde y que respeta a su oponente, sin atacarle constantemente. Nixon parece el eje opuesto, pero, según avanza el film, las dos personas se van acercando: se entienden porque ambos saben que tienen algo que aportar a la sociedad, y no se rendirán sin intentar conseguirlo.


En el escenario, Michael Sheen también sucumbe ante la asombrosa actuación de Frank Langella. Por detrás aparece Rebecca Hall, escondida en un personaje inutil, que sólo sonríe. Hay otros secundarios de lujo como Kevin Bacon, Sam Rockwell, Andy Milder; pero el verdadero protagonista de la película es Langella: este personaje debería ser estudiado en las escuelas de interpretación, porque el actor, durante la entrevista, refleja casi todos los estados de ánimo que se pueden expresar. El espectador se cree el personaje, lo siente vivo y mantiene el suspense con él. Espero que este trabajo le depare un Oscar esta noche a Frank Langella porque se lo merece, por encima de Rourke (suena como favorito) que no aporta nada con su última película.


Ron Howard reconstruye los traumas de una sociedad, la estadounidense, que no entendió la amnistía a Nixon tras el Watergate. En la película se expresa esta ofensa hacia el pueblo, pero también se muestra el porqué de las acciones del Presidente y su, tal vez, ingenuidad en muchas situaciones. Usando el símil inicial: "Frost/Nixon" y "Good Night, and Good Luck" ayudan a que el espectador entienda los actos políticos de una época concreta de la historia, es un contexto para recordar, también, el poder del periodista, como intermediario de la información.

Es relevante decir que el guión original viene de una obra de teatro representada en Inglaterra; y que Frank Langella y Michael Sheen fueron también los protagonistas.

Un saludo. La redacción de Cinemascope35

Contenido adicional:
- Trailer (inglés)
- Entrevista original (fragmentos) entre Frost y Nixon: partes 1, 2, 3, 4, 5, 6
- Web de la película (Estados Unidos) y (España)
- Especial Oscar 2009: - Oscar 2009 nominaciones
- Mi quiniela de los Oscar
- Canciones de los Oscar
- Slumdog Millionaire
-
The Wrestler

1 comentario:

Möbius el Crononauta dijo...

Al final no se lo ha llevado Langella, pero todo el mundo habla muy bien de su actuación. Espero verla pronto para corroborarlo.

Saludos