viernes, 23 de octubre de 2009

"The Imaginarium of Doctor Parnassus" de Terry Gilliam


[...] quedas en manos del Doctor

El imaginario del Doctor Parnassus recorre, esta noche, los cines españoles para remover la mente de los incrédulos y encandilar a los puros de espíritu.

Llegan a cartelera los ecos de un septiembre lluvioso, cuando el último trabajo de Terry Gilliam paseó por el Festival de cine de San Sebastián (donde tuvimos el placer de verlo). En un teatro lleno, el director presentó con timidez -quién lo diría, a juzgar por la americana con estilo californiano que llevaba- "The Imaginarium of Doctor Parnassus". El humor irónico de un Monty Python, cuando afirmó en la presentación que esperaba que el público no tuviese grandes espectativas respecto al trabajo, dejo su sitio a una comunicación misteriosa entre ficción y realidad, apatía e imaginación.

El título de la obra rememora el Parnaso, el hogar de las Musas, donde nace la ficción. Donde las historias -en un camino indescifrable- transforman al público. Estas narraciones habitan en el Templo de Apolo. De igual forma, en la película, Christopher Plummer -Doctor Parnassus- y otros monjes protegen la ficción -los relatos-, para que no se consuma, porque sin ella la realidad desaparecería.


La necesidad de imaginar arrastra el coche de caballos del sabio, y también tira de un teatrillo de actores que ayudan a "cazar" a los incrédulos, para que personifiquen sus propios sueños. Así lo harán cuando crucen de un espacio a otro: de la realidad a la ficción, a través de un espejo.

Terry Gilliam maneja al espectador entre estos dos mundos, y muestra el enamoramiento que él siente durante el proceso de creación de una historia. Es un sentimiento romántico anclado, que consigue adherir al Doctor Parnassus. Además, el trabajo reflexiona -en torno a este eje- sobre la inmortalidad, sobre el bien y el mal; y la confusión para identificarlo. Y sobre la sociedad actual, con críticas voraces a la hipocresía, a la superficialidad de las élites.

Es una película profunda, trabajada con mimo a través de un guión detallado, que justifica muy bien la transformación triple del personaje interpretado por Heath Ledger (noticia en Cinemascope35). Terry Gilliam y Charles McKeown explotan su creatividad surrealista en las imaginaciones que se reproducen tras el espejo del Doctor Parnassus. En este apartado, se puede criticar, quizá, la imposición de efectos 3-D exagerados -si bien muestran los conocimientos de diseño del director, a la larga se cansinos-. Pero hay que reseñar, sobre todo, el plantel excelente de actores que componen la película, además de Christopher Plummer y Heath Ledger, también destacan el músico Tom Waits -como Diablo, impagable-; el trío sustituto (Depp, Colin Farrell y Jude Law); Verne Troyer, ayudante enano del Doctor; y Lily Cole, la belleza por la que los caballeros disputarán su honor.

Tras mucho tiempo hablando en este blog de "The Imaginarium of Doctor Parnassus" (desde febrero de 2008), me alegro de haber disfrutado tanto con dos horas de cine. Disfruten ustedes también

3 comentarios:

Sean Bauer dijo...

La película no me ha decepcionado en absoluto, ha sido lo que me esperaba, ni más ni menos, y poder ver el último trabajo de Heath Ledger, no tiene precio, así que, yo, por lo menos yo, he salido bastante contento de la sala.
Quizás me hubiera gustado ver un poco más a Johnny Deep ; )

Un saludo!

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Aunque uno acaba un pelín cansado de tanto 3D, aquello parece un mundo de gominolas

Anónimo dijo...

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